lunes, 19 de septiembre de 2022

Viatges amb la tieta (Graham Greene)

"-Suïssa només és suportable quan està coberta de neu -va dir la tieta Augusta-, com algunes persones només són suportables entre els llençols. Ara m'aniré a dormir. Vosaltres dos, joves, ja sou prou grans per quedar-vos sols."

Esta es solo una de las frases memorables que va soltando la tieta Augusta a lo largo de la novela; una mujer que ha viajado, ha tenido amantes, que camina por la delgada linea de lo alegal (cuando no directamente roza el delito) y que ha tenido mil y unas aventuras, pero que además se niega a sucumbir al estancamiento que se supone que es la vejez.

Cuando conoce a su sobrino en el funeral de su hermana se toma como objetivo personal insuflar algo de esa pasión por vivir a Henry, que ha vivido dentro de lo cotidiano y con una rutina asombrosa todos los días de su vida. El choque entre estas dos cosmovisiones da lugar a una novela llena de enredos, situaciones absurdas y cargadas de mucho humor. Y es que en el periplo de llegarse a conocer, mientras realizan viajes, Henry se encontrará con la urna de las cenizas de su madre llena de marihuana, realizará contrabando, viajara a Estambul con un lingote de oro escondido... además, mientras se acostumbra a esta nueva realidad deberá digerir que la que suponía su madre en realidad no es su madre biológica.

Así que si el objetivo de la tieta Augusta es sacar de su zona de confort a su sobrino, por su parte Henry inicia una campaña de investigación sobre su tía para intentar averiguar quién era su madre.

La novela fue escrita por Graham Greene como una demostración de que podía escribir historias completamente ajenas a su perfil, es más, de esta novela afirmó que la había escrito para divertirse; sin embargo, le salió un personaje tan potente que se come el libro, ya no solo al coprotagonista. Augusta eclipsa todo con sus tejemanejes, sus conversaciones y sus historias del pasado y esa impronta le da mayor fuerza a la primera parte (en la que la tia exuda vitalidad y riesgo), dejando la segunda parte como un final (no merecido) de desmoronamiento de un icono.

Aunque puede llegar a cansar lo rocambolesco de las situaciones que viven sobrino y tía, y la decepción de la última parte de la novela, no deja de ser un relato divertido con una gran dosis de positividad y solo por conocer a la tieta Augusta, merece la pena.

AutorGraham Greene
EditorialEl cercle de Viena
Precio Aprox.19 Eur.
Sentimiento*¿quién dijo zona de confort?
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona


lunes, 12 de septiembre de 2022

Las cosas que perdimos en el fuego (Mariana Enriquez)

 "La primera fue la chica del subte. Había quien lo discutía o, al menos, discutía su alcance, su poder, su capacidad para desatar las hogueras por sí sola. Eso era cierto: la chica del subte sólo predicaba en las seis líneas de tren subterráneo de la ciudad y nadie la acompañaba. Pero resultaba inolvidable."

Bajo este título se recogen doce cuentos de terror en los que dentro de lo cotidiano supura lo extraño, lo que escapa a lo racional y se adentra en lo misterioso (casi rozando lo paranormal). Aquí encontramos relatos en los que hay fantasmas, ritos paganos, seres extraños, una especie de aquelarre, vecinos tétricos, casas que zumban... De todo este compendio, los que me han parecido más inquietantes son los que deja en el aíre las amenazas de acontecimientos terribles, los que no sucede nada aterrador pero la sola amenaza de lo que podía suceder es suficiente.

Dentro de las historias que nos propone Enriquez me han llamado la atención varios de ellos; por un lado dos porque he encontrado que tenían relación con otros libros de la autora: 
- La casa de Adela claramente hace referencia a la casa que sale en "Nuestra parte de la noche".
- Nada de carne sobre nosotras puede tener su origen en la calavera que robó en una de sus visitas al cementerio ("Alguien camina sobre tu tumba").
En este apartado, debo hacer mención especial Bajo agua negra que me ha recordado un poco a "La sombra sobre Innsmouth" de H. P. Lovecraft, por la idea de seres que salen del agua e instalan un rito.

Y por otro lado, los relatos que mas me han gustado (los que dejan la atmósfera cargada de intenciones)
- Pablito clavó un clavito: una evocación del Petiso Orejudo: un guía turístico empieza a ver el fantasma de este asesino de niños. Aquí se entremezclan la realidad del guía (casado y con un recién nacido) con el relato de las atrocidades cometidas por Petiso.
- El patio del vecino: una asistente social que ha sido cesada de su puesto de trabajo se traslada a una nueva casa con su marido, pero al poco ve que en el patio del vecino hay un niño encadenado. Caminando entre la obsesión, la locura y la depresión se empeñará en rescatarlo.

Por último hay el cuento que da nombre al compendio me ha parecido brutal por la idea que plantea: una realidad en que las mujeres se deforman voluntariamente con fuego como modo de protesta. Aquí se me plantean muchos interrogantes sobre la idiosincrasia de esta nueva realidad y la asignación de roles; aunque, quizás, el primordial seria que ¿si quitamos el deseo sexual de la ecuación social la realidad resultante sería más igualitaria? 

En definitiva, todos los relatos son ventanas abiertas a una realidad terrible pero cercana, en la que lo extraño está demasiado imbricado con lo terrorífico, con esos aspectos inquietantes de lo cotidiano.
Si esta colección de cuentos no os ha turbado bastante o tenéis necesidad de más terror, en la misma editorial, está publicado "Los peligros de fumar en la cama".

AutorMariana Enriquez
EditorialAnagrama
Precio Aprox. 17 Eur.
Sentimiento*Inquietante
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

lunes, 5 de septiembre de 2022

Las estrellas mi destino (Alfred Bester)

"Había alcanzado un callejón sin salida. Se había contentado con vagar de un momento de su existencia a otro durante treinta años, como un animal de fuerte blindaje, torpe e indiferente, Gully Foyle, el paradigma de la mediocridad... Pero llevaba ciento setenta días a la deriva en el espacio, y la llave de su despertar estada en la cerradura. Pronto, esa llave giraría y abriría la puerta del holocausto."

Los románticos dicen que el amor es lo que mueve el mundo, pero los que somos más pragmáticos tenemos presente que la venganza es un gran motor.

La literatura está llena de grandes historias cuyo detonante es el impulso de venganza: El Conde de Montecristo, Arya Stark, Carrie, El Capitan Ahab... y Gully Foyle. Y, precisamente, este último es el protagonista de esta odisea vengativa a través de las estrellas.

Gully es un ser anodino y mediocre que transita por la vida sin destacar en nada, sin afán de mejorar, ni progresa; pero cuando un accidente lo deja encerrado en un armario en una nave totalmente destruida se adapta a la situación, pero no intenta salir del atolladero. Subsiste. Sin embargo, cuando una nave pasa cerca de su posición y no lo rescata, algo estalla en él; a partir de ese momento todo sus esfuerzos estarán dedicados a la persecución y destrucción de quién dio la orden de no rescatarlo.

Éste es el meollo de la historia, pero no podemos obviar el telón de fondo que nos plantea el autor en el cual hay una guerra entre Planetas Interiores y Satélites Exteriores que parece que se decantará por la posesión de un arma (obviamente Gully estará en medio); y en el que además las estructuras económicas, sociales y políticas se han visto modificadas por la capacidad de juntear (la capacidad de viajar instantáneamente con el poder de la mente, aunque con límites de distancia y no se puede realizar en el vacío).

Cuando empece a leerla el referente más claro que me surgía era El Conde de Montecristo, ya que los paralelismos son muy obvios: ambos quieren venganza, son encarcelados y se reinventan con un nueva personalidad. Podría leerse la novela como una adaptación futurista del clásico de Dumas, pero en la parte final incorpora ciertos elementos que la alejan sustancialmente, ya que la resolución del conflicto implica una evolución no solo del protagonista, sino también del resto de la humanidad. De este modo Foyle pasa de ser un ente dormido y mediocre ha despertar de la apatía y agitar al resto (aunque eso ya es otra historia).

La obra es una huida hacía adelante en todo momento, que no deja ni un descanso, pero en esta vorágine de acontecimientos, búsqueda y luchas, el autor, incorpora puntos muy guasones como cuando le tatuan la cara al protagonista (de ahí el apodo de Tigre), la utilización de empresas como apellidos de las grandes familias (que además deben vestirse según la época en la que se fundaron) o el momento Cyrano de Bergerac que da un contrapunto ligero (por extraño que pueda parecer) a acontecimientos tan brutales como asesinatos, violaciones... 

Como último apunte comentar que en la parte final de la novela encontré muy interesante la incorporación de caligramas en el texto y me gustó cómo resuelve la trama; aunque no debemos no olvidar que "La venganza es para los sueños..., no para la realidad".

AutorAlfred Bester
EditorialGigamesh
Precio Aprox.5 Eur.
Sentimiento*Despertar
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

PD: En la primera página de la novela aparece el primer verso del poema El Tigre de William Blake y es el apodo que recibe el protagonista por sus tatuajes. Además en su primera edición tenía el título de "Tigre, Tigre" y por ello aún se conoce bajo este título.