lunes, 2 de marzo de 2026

Nación (Terry Pratchett)

 "Nunca había contado los habitantes de la Nación. Eran... suficientes. Bastantes para tener la sensación de formar parte de algo que había visto muchos días parados y días futuros, con reglas que todo el mundo conocía y que funcionaban porque todo el mundo las conocía, tanto que formaban parte del modo de vida de la gente."

Cuando Mai Més comenzó a publicar toda la obra de Terry Pratchett me pareció un buen momento para re-encontrarme con el autor; a pesar de que en su momento no es que leyera muchas novelas de Mundodisco... pero digamos que era algo pendiente. 
En mi reto particular conseguí ponerme al día este diciembre, pero justamente ese mismo mes Mai Més publicó "Nació", una novela juvenil y que no está ambientada en Mundodisco. Este hecho desbarató un poco mis planes dado que no había contemplado la opción de novelas fuera de Mundodisco y eso afectaba a la formulación de mi objetivo (no os voy a mentir, también me daba un poco de pereza y la sinopsis no aumentaba mis ganas de leerla porque me recordaba bastante al "Mecanoscrit del segon origen").
Pero finalmente la curiosidad venció. Y me encontré con un libro que sin ser de los mejores del autor tiene componentes suficientemente interesantes, pero le falta el toque distintivo de Mundodisco (que queréis que os diga, para mí, son un binomio ganador).

Pero volviendo a Nación, si es cierto que comienza un poco como la novela de Pedrolo, pero hata aquí la similitud, porque después de que una ola destruyera el pueblo de Mau las dos novelas divergen.
Mau regresa tras el rito de paso de niño a hombre, pero se encuentra con todo arrasado; sin haber completado su conversión a la edad adulta (su alma puede ser cogida por un demonio) entierra a sus muertos y se enfrenta al síndrome del superviviente. Pero en la isla está también los restos del Sweet Judy, de cuya tripulación únicamente se ha salvado una niña de la alta nobleza.

La relación entre ellos dos es un claro ejemplo de las diferencias culturales y como ellas estructuran nuestra configuración de pensamiento (los dibujos son una muestra clara), pero ambos luchan contra los roles asignados y logran entablar un puente.
Poco a poco irán llegando supervivientes a la isla y se irán incorporando a la comunidad que están creando, pero en esa reconstrucción será inevitable cuestionarse el pasad (hay que reconstruir lo que había o se puede crear una nueva nación alejada de supersticiones).

Mau quiere volver a pertenecer a un lugar, tener la seguridad de que las cosas continuarán imperturbables; pero todo ello la ola se lo arrebató. A partir de ese vacío se ve obligado a cuestionar los ritos, las ceremonias y las creencias que le habían sostenido. 
Por otro lado, Daphne hace el camino inverso: criada para ser una dama dentro de los rígidos moldes de la sociedad, encuentra en la isla la oportunidad de liberarse de esas expectativas (y de su abuela) para observar la realidad con mirada crítica, analizando de forma científica las costumbres de la Nación (como cuando estudia la elaboración de la cerveza). 
Entre ambos surge un vínculo basado en el intercambio y la complementariedad que los transforma individualmente, a la vez que sientan las bases de una comunidad nueva construida desde la cooperación.

La novela aborda otros muchos temas, como la diferencia entre utensilio y tecnología (lo esencial no son los objetos, sino el conocimiento), el binomio artesano/ producción en serie (comunidad/ industria)... incluso le da tiempo a cuestionar la idea del colonialismo (canibalismo cultural). 
Y como guinda final, nos introduce la idea de mundos paralelos

Aunque seguramente este libro no es el mejor de Pratchett, tiene algunos elementos a los que agarrarse para poder continuar con la lectura (en este sentido, creo que es mucho mejor la segunda parte del libro). Aún siendo Pratchett, y quizás precisamente por eso, añoro los toques de humor de Mundodisco y ese bisturí lacerante con el que disecciona la sociedad.

Autor Terry Pratchett
Editorial Timun Mas
Precio Aprox. ¿? Eur. 
Sentimiento*  
Valoración

Obtenido en Bibliotecas de Barcelona

lunes, 23 de febrero de 2026

Mundo intermedio (Norman Spinrad)

 
"Porque, en Pacífica, los media eran política, y la política era los media, y así había sido dese los días de los Fundadores. Granjeros geográficamente aislados sólo podían intervenir en política a través de la red de los media y los plebiscitos instantáneos de la democracia electrónica."

La ciencia ficción ha explorado el tema del género en numerosas ocasiones, ya que es una herramienta con la que cuestionar roles tradicionales, el patriarcado, la maternidad... a través de universos alternativos, protagonistas fuertes...
A pesar de que me quedan pendientes algunos clásicos del género, si es cierto que con este tipo de temática ya me tienen ganada, así que cuando leía la sinopsis de la novela me pareció una apuesta segura (a pesar de ser lo primero que leía del autor). Lo que no medité bien es que está escrita por un hombre (me esperaba algo parecido a Le Guin o Tiptree) y que tiene un tono satírico extrema que me alejaba totalmente (eran todo tan grotesco y esperpéntico que colapsaba).

Spinrad nos presenta un futuro en el que el hombre ha colonizado parte del espacio y en este macroescenario se libra la Guerra de los rosas y azules. 
Hasta el momento, Pacífica se ha mantenido al margen, pero la paz se rompe cuando una nave de científicos transcendentales llegan y poco después otra de femócratas. Ambas facciones quieren convertir el planeta a su credo,  no solo por la guerra abierta entre ellos, sino porque Pacífica es la mayor potencia en gestión de contenidos media.

La novela es la lucha por el control de las votaciones mediante los medias (ya que no hay grupos políticos, es más incluso se afirma que los pacificanos no tienen mentalidad de política); y en este aspecto es interesante comprobar como todos los partidos intentan sacar el máximo partido a las situaciones realizando programas, comunicados, propagandas.... La crítica sobre la polarización, la manipulación o ausencia de debate político es clara, certera y de rabiosa actualidad (realmente estamos en este punto). 

Pero en lo que se refiere a la confrontación de género me ha resultado más simplista, demasiado radicalizada y ciertamente desigual: mientras que los científicos transcendentales tienen toda la tecnología y ciencia avanzada (incluso tienen psicohistoria!), las femócratas no tienen ningún avance tecnológico y científico. Esta desigualdad en el terreno de juego solo es comprensible para justificar uno de los grandes miedos del machismos, la utilización de hombres como sementales (la cosa cambia cuando es a vosotros que se os prohibe decidir sobre vuestro cuerpo).

Otro aspecto que no acabó de convencerme es la solución de un camino intermedio mediante el nacionalismo (Pacífica para los pacificanos). Se nos plantea esta solución, pero que únicamente es una utilización de los medias para lograr una paz sin resolver el conflicto.

A pesar de que la novela no me ha gustado (aún entendiendo que es una sátira) si es cierto que hay temas interesantes como la utilización de los medias dentro de la política, la diferencia que hacen casi al final sobre tecnología y ciencia o sobre la neutralidad de la ciencia y sus consecuencias. Pero sobre todo la utilización de los mitos fundacionales (aunque aquí vuelve a existir diferencia porque el de la ciencia transcendental se trata más extensamente): los transcendentales usan el mito de Fausto para justificar su búsqueda de poder y dominio absoluto, mientras las femócratas tiene a Lisistrata para legitimar el control político de la sexualidad.
Al final no dejan de ser una herramienta más para su uso político.

Para terminar, la novela se me ha hecho bola y creo que le sobran bastante páginas. Un intento de sátira que no ha logrado captarme al presentarme una parodia de bandos demasiado simplificada, desigual y con unos personajes planos. La idea era muy interesante, pero la ejecución me ha parecido demasiado exagerada y simple. 
Al final, la crítica al conflicto de género y al uso político de los medios queda clara, pero se pierde porque todo se reduce a caricaturas y a una falsa simetría que no permite ver la complejidad real del tema




 


Autor Norman Spinrad
Editorial Destino
Precio Aprox.  ¿? Eur.
Sentimiento*  Freudiano
Valoración

Obtenido en  E-book

lunes, 16 de febrero de 2026

Una dona perduda (Willa Cather)

 "Havia vist el final d'una era, l'ocàs del pioner. Hi havia arribat quan la seva glòria gairabé ja havia passat. De la mateixa manera que, en l'època dels búfals, un viatger trobava al prat les brases del foc d'un caçador després que ell ja hagués marxat; les brases ja no cremaven, però la terra calenta i l'herba esclafada on ell havia dormit i on havia pasturat el seu cavall explicaven la història."

Leer a Cather siempre es una delicia; esta mujer tiene la capacidad de transmitir sentimientos, paisajes, sociedades... con una delicadeza y una elegancia que me sigue sorprendiendo. 
La novela nos transporta a una época de cambio, el final de una época que la autora narra con sencillez y sin grandes aspavientos (casi puedes sentir el cómo se desvanece y se apaga el esplendor de esos años).

A través de la mirada de Niel vemos la transformación de un pueblo, de ser lugar de encuentro de grandes terratenientes, constructores, abogados... a ir perdiendo importancia cuando los tiempos cambian. 
Como eje de esta transformación en la mirada de Niel está su crecimiento y madurez, ya que empieza la novela siendo un niño y acaba como un hombre madura; pero a lo largo de toda su historia vital tiene siempre presenta la figura de Marian Foster, una mujer cautivadora, que es capaz de atrapar en su magia a todos. Sin embargo ella, es una mujer atrapada que simplemente encarna un papel e intenta sobrevivir.

Marian encarna la mujer de esa época, es un ideal que deja de tener lugar en el nuevo orden que se impone; un orden que ya no se sostiene en el honor o el prestigio moral. Al igual que cae esta sociedad, Mariam cae con ella, aunque su gran tragedia es que esa caída se produce por un desgaste lento y pausado. No hay un choque violento en el que una forma se impone a la otra; simplemente, ese mundo deja de existir a medida que van muriendo sus representantes.

Otro tema central en la novela es la memoria y la nostalgia (recordemos que todo lo vemos a través de la narración de Niel). Es un relato que hace presente la ausencia de todo lo que se ha perdido: la infancia, la inocencia, aquella sociedad... La nostalgia se convierte en el último vestigio de una época que acabará por olvidarse cuando desaparezcan quienes la vivieron a través de los ojos de la infancia. 
Una memoria indirecta que son los últimos estertores diferidos de una época que ya no existe, pero que aún permanece en la conciencia de quienes impulsaron/observaron el cambio.

Siempre es un placer leer a Cather, por sus personajes, su forma de escribir y ahondar en los conflictos sociales; pero aquí creo que siendo una novela tan corta es espectacular el modo de describir esa perdida lenta, en la que la patina de lo antiguo se va cayendo hasta quedar únicamente el recuerdo. Y cuando ya llegas casi al final de la novela y te encuentras con esa tristeza contenida, esa nostalgia de lo que ya no tiene lugar, es cuando la novela se convierte en una elegía.

Autor Willa Cather
Editorial Ediciones de 1984
Precio Aprox. 17 Eur. 
Sentimiento* Desgaste
Valoración

Obtenido en Bibliotecas de Barcelona