lunes, 24 de agosto de 2026

El fabuloso barco fluvial (Philip José Farmer)

 "Los viejos morían y luego los hijos de los blancos jóvenes estarían aún más libres de prejuicios raciales. Pero eso no va a suceder aquí.Todos los hombres se afirman en sus puntos de vista. así que, a menos que Hacking encuentre una comunidad de blancos de finales del siglo XX, no dará con blancos que no tengan prejuicios u odios raciales"

Estoy aprovechando el verano para avanzar en la Saga de Mundo Río, ya que después de leer "A vuestros cuerpos dispersos" me quedé con ganas de saber más. Sin embargo, me ha pillado un poco a contrapié el cambio de personaje y no sé si en las novelas siguiente recupera a Burton y su grupo; pero como continua utilizando personajes reales y ficticios como protagonistas he continuado la lectura.

En esta segunda novela han pasado ya veinte años desde que prácticamente toda la humanidad despertara en este nuevo mundo. Durante este tiempo, Clemens (Mark Twain) ha soñado con construir un barco de vapor para navegar por el gran Río y descubrir quiénes son los misteriosos seres que crearon este mundo. Pero en este mundo hay pocos materiales industriales, ninguna fábrica y una inexistente organización capitalista; por ello su proyecto solo puede salir adelante con alianzas, comercio, guerras... y, sobre todo, con la buena fortuna de la caída de un meteorito y la ayuda del Renegado.
A partir de este hecho, Clemens organizara una ciudad que recuerda a los primeros momentos de la Revolución Industrial, donde el trabajo agotador se regia por sirenas, la contaminación ahogaba las ciudades, y los bosques eran diezmados para alimentar el progreso. Y según iba viendo como, en el libro, el entorno se destruía, agotaba y la destrucción se hacía cada vez más grande no dejaban de resonárme las palabras de Saruman:"El viejo mundo arderá en las llamas de la industria. Los bosques caerán. Un nuevo orden se alzará. Conduciremos la máquina de la guerra con la espada, la lanza y el puño de hierro del orco. Solo tenemos que eliminar a aquellos que se oponen a nosotros."
Y más o menos se cumple la profecía.

La novela reflexiona sobre la ambición, el poder, el precio de llevar a cabo un sueño; pero también sobre la traición, la brutalidad de la guerra. Farmer plantea si el conflicto pierde parte de su sentido cuando la muerte deja de ser definitiva y las personas resucitan una y otra vez (para mí no pierde su connotación, aunque el resultado no sea definitivo). Otro aspecto aterrador es cómo se justifica la violencia sexual durante la guerra (ya sabemos que es un acto recurrente en todo conflicto bélico), restando importancia a las violaciones porque las mujeres ya no pueden quedar embarazadas. Esta racionalización del conflicto armado pone de manifiesto cómo los conflictos armados favorecen la deshumanización del enemigo y la admisión de conductas moralmente inaceptables.

Al igual que la anterior se centra también en la posibilidad de cambio social, aunque en este caso incorpora temas como el racismo y la perpetuación de conductas/prejuicios al no haber relevo generacional.

Por último, la novela funciona como un homenaje al Mark Twain (al igual que la anterior a Burton), ya que antes de convertirse en escritor trabajó brevemente como piloto de barco de vapor fluvial en el rio Misisipi (experiencia que marco profundamente su vida y su obra). Además en la novela se hace referencia constantemente a sus novelas más célebres, sobre todo a "Las aventuras de Tom Sawyer".

Por último, Farmer continua la idea planteada en su primera novela en la que la humanidad tiende a reproducir unos mismos patrones de organización, violencia y ambición (algo que se refleja claramente en la obsesión del propio Clemens). También acierta en sus reflexiones sobre el poder, la industrialización y la naturaleza humana (condenada a repetir sus errores y sin mucha salvación a pesar de la Iglesia de la Segunda Oportunidad). Sin embargo, el excesivo protagonismo de los enfrentamientos bélicos y las continuas descripciones de armamento terminó resultándome pesado y, en cierto modo, me hacia desconectarme del drama que se estaba fraguando.
Aún así, las novelas tienen ideas potentes como para enganchar y seguir leyendo el resto de la Saga de mundo Río.

Autor Philip José Farmer
Editorial La Factoría de Ideas
Precio Aprox.  7 Eur.
Sentimiento* Misisipi
Valoración

Obtenido en E-Book

lunes, 17 de agosto de 2026

La última y la primera humanidad (Olaf Stapledon)

 "Ahora era el pasado lo que parecía más real, mientras que el futuro aún parecía vacío, y el presente, tan sólo la impalpable consecuencia del indestructible pasado-"

Tenía muchas ganas de leer este libro, pero se me ha hecho un poco bola. Me sentía como en las clases de historia de final de curso y por más que intentaba apartar esa imagen o cambiarla por la de una tell talk, me seguía apareciendo la imagen de mi profesora leyendo sus apuntes con ese tono plano y constante que acaba convirtiéndose en ruido blanco.

Pero a pesar de eso he conseguido terminarla, más por cabezonería mía y sobre todo porque si fue el artífice de que Arthur C. Clarke se dedicara a la literatura, merecía una oportunidad. Y en sí el planteamiento es muy sugerente, ya que es el relato de las diferentes humanidades que hace un ser del futuro. A lo largo de este periplo conocemos el devenir de las dieciocho humanidades, en las que se mezclan guerras, cambios biológicos, migraciones planetarias.... es decir, todo lo acontecido en un periodo de tiempo de dos mil millones de años (aquí hubiera necesitado una explicación parecida a la de Carl Sagan y el calendario cósmico).

Pero bajo este ambicioso proyecto se encuentra una obra densa y complicada que explora multitud de ideas como la fragilidad de la civilización, los límites de progreso o que significa ser humano (porque seamos sinceros, hay un punto de la evolución en que ya están las humanidades están tan alejadas biológicamente y mentalmente de nosotros, que el concepto humano se les puede aplicar por simple tradición). Pero lo que me quedo más claro es  la constancia del conflicto, la capacidad de destrucción y la crueldad de las humanidades (excepto la segunda que paradójicamente también se extinguió por amabilidad). En este sentido, resulta llamativo, cómo a pesar de los enormes cambios evolutivos, ciertos errores reaparecen constantemente; lo que nos conduce a la inevitable conclusión de que son inherentes a nosotros.

Pero también hay momentos muy graciosos como por ejemplo cuando dice que una en una humanidad la adolescencia física dura unos mil años (este hombre no creo que haya convivido con un adolescente, pero me he imaginado a los padres y entendía perfectamente porque los mandaban a una isla solos), o la idea de unos cerebros gigantes. 

A pesar de que la lectura fue un poco agónica, es también cierto que durante la lectura me iba apuntando un montón de cosas; porque realmente va dejando muchas ideas y podría decirse que acertó en predecir tendencias: como por ejemplo la colonización cultural de EEUU, el agotamiento de recursos o la idea de un consejo mundial. 
En otro orden de reflexiones a analizar: la idea de que no debemos confundir desarrollo material con civilización, que es necesario el desarrollo económico para evolucionar o la extrapolación del efecto Pigmalion a nivel social.
De hecho, una de las tesis que platea que me parece muy interesante es que el progreso tecnológico no implica un progreso moral (varias humanidades son ejemplo de este punto).

Sumado a la dificultad de ideas filosóficas que plantea la novela, nos encontramos con otra más, la de obligarnos a contemplar la historia humana desde una escala temporal casi incomprensible. Después de leerla, nuestra propia civilización parece apenas un instante dentro de un proceso evolutivo inmenso (recordando a Carl Saga, nuestra historia escrita y registrada son los últimos catorce segundos del año cósmico).

Es una lectura que hay que leer porque está considerada una de las obras más influyentes del sXX de la ciencia ficción, pero queda claro que no es para débiles. No es una novela para disfrutar por su trama o sus personajes, sino por la enorme cantidad de ideas que plantea y por la ambición intelectual de preguntarse cuál podría ser el destino último de la humanidad.

Autor
 Olaf Stapledon
Editorial Minotauro
Precio Aprox. ¿? Eur.
Sentimiento* Ideal cósmico
Valoración

Obtenido en Ebook
 

lunes, 10 de agosto de 2026

No albiro el bosc (Isabel del Río)

"Els éssers humans s'han afanyat per crear racons ocults als ulls dels altres, amagatalls dins de les seves llars, fins i tot per a aquells amb qui les comparteixen, mentides i màscares per maquillar el que guarden per dins."

Bauman hablaba en "Modernidad líquida" de cómo las urbanizaciones cerradas se construían como refugios aislados para protegerse del exterior. Lo malo de esto es que, si lo de fuera no puede entrar, lo de dentro tampoco puede salir; creando aislamiento y una cultura de nosotros contra ellos.

Pero ¿qué pasaría si la naturaleza se volviera un lugar violento e inhabitable por el ser humano? En ese caso, ¿estaría justificado la creación de espacios aislados o cúpulas que preservaran la sociedad? ¿Y si ello conllevara vivir en una dictadura?
En la novela, este dilema ya no es teoría, sino una realidad. El bosque se ha convertido en algo peligroso y hostil; y los pueblos son lugares abandonados, vacíos y completamente fuera de la seguridad de las cúpulas protectoras. Para no morir a la intemperie o atacados por algo, la gente ha aceptado encerrarse en burbujas estacionarias bajo el control de PanKloé (una dictadura tecnológica cuyo nombre podría traducirse de griego clásico por "todo brote verde"). Una paradoja mitológica que esta organización utiliza para vender una simulación limpia y artificial, obligando a las personas a entregar su libre albedrío a cambio de la seguridad dentro de este caparazón totalitario.

En medio de todo este escenario distópico, Eloise realiza un acto de disidencia regresando al pueblo de sus abuelos, un lugar habitado por fantasmas, para hallar la nostalgia de un mundo que ya no existe, de una niñez lejana... Allí se reencuentra con su amiga de la infancia, pero los años no han pasado en vano. Ambas han cambiado muchísimo durante este tiempo de separación; un cambio profundo que las ha terminado convirtiendo en la antítesis la una de la otra. Una se ha moldeado bajo el miedo y la rigidez de la cúpula, mientras que la otra ha aprendido a sobrevivir expuesta a la fluidez salvaje del exterior.
A pesar de ser polos opuestos, la novela nos muestra que solo juntas podrán confrontar lo que acecha tanto dentro como fuera de los muros. A través de su relación, exploramos cómo el entorno en el que vivimos, el miedo compartido y las decisiones colectivas que tomamos como sociedad terminan moldeando por completo la identidad de las personas. 

Sin embargo, entre los muchos temas que trata la novela, hay uno que me parece una de las grandes preguntas de la ciencia ficción: qué significa seguir siendo humano cuando el mundo que conocemos ha desaparecido y nosotros mismos hemos sido modificados. 
En este sentido, me ha recordado a la obra de Asimov; ya que, tal como sucede en sus historias sobre sociedades sometidas a profundas transformaciones, la supervivencia no depende únicamente de la tecnología o de las estructuras políticas, sino también de la capacidad de las personas para preservar la humanidad en tiempo de crisis. Pero damos un paso más porque cuando el miedo domina la vida cotidiana y la seguridad se convierte en un valor supremo, surge, inevitablemente, una pregunta: ¿hasta qué punto podemos adaptarnos para sobrevivir sin perder aquello que nos hace humanos?

De este modo, la novela nos plantea un sinfin de preguntas bajo la apariencia de una distopía, mezclada con elementos de misterio, fantásticos e incluso un poco de horror cósmico. 

Bauman nos advirtió en su día de los peligros de las sociedades cerradas y esta novela nos lleva a esa inquietante (y cercana) realidad para confrontarnos con el desafío de sobrevivir al exterior y conservar la humanidad mientras lo hacemos.

Autor
 Isabel del Río
Editorial Mai Més
Precio Aprox. 18 Eur.
Sentimiento*  Anajóresis
Valoración

Obtenido en Sant Jordi