lunes, 26 de octubre de 2026

El viaje del Beagle espacial (A.E. Van Vogt)

"Por primera vez desde el inicio del viaje, la inmensidad de esas tinieblas afectó a Grosvenor. Las había mirado con tanta frecuencia desde el interior de la nave que se había vuelto indiferente. Pero ahora era súbitamente consciente de que las fronteras estelares más remotas para el hombre era apenas un punto en esa negrura que se extendida millos de años luz había todas partes"

Lo primera asociación que hice con el título fue con Laika y me imagine un adorable beagle con escafandra perdido en el espacio, después de esta imagen a medias entre graciosa y entrañable me di cuenta que el juego con el título hacia referencia al barco de Darwin.
El paralelismo es clarísimo, mientras el MS Beagle recorrió entre 1831-1836 las costas de la Tierra en estudiando la evolución, la nave espacial de la novela recorre el universo en una misión científica de cinco años.

Por otro lado, y esto me he enteré después, es la relación con Alien, el octavo pasajero y Star Trek. La peli de Ridley Scott claramente está basada en el tercer relato, lo que me parece más difuso es el paralelismo con Star Trek, pero veo la relación con la estructura de meganave que viaja de planeta en planeta encontrándose con diferentes especies.

La novela es un compendio de cuatro relatos cortos que se habían publicado previamente, pero que al añadirle nuevo contenido adquieren coherencia y se convierten en una estructura única (el término para referirse a este tipo de novelas es fix-up y fue acuñado por el propio autor).

A lo largo del viaje, la tripulación se enfrenta a un felino con tentáculos que absorbe fósforo de los tripulantes, a unas aves telepáticas que causan una psicosis colectiva, a un ser escarlata que implanta huevos en los humanos y a una mente gaseosa galáctica que se alimenta de la muerte.
Lo interesante es que no solo te explica las acciones de estos enemigos, sino que adopta el punto de vista y los procesos mentales que guían las conductas de cada uno de ellos. A través de estos monólogos internos, el autor nos hace comprender y empatizar con su lógica: descubrimos que sus ataques no nacen de la maldad, sino de urgencias biológicas y evolutivas, del deseo de sobrevivir... Realmente no somos tan diferentes (Maslow tendría un filón aquí).

Por contra, tenemos la prepotencia humana y quiero pensar que el relato funciona como una crítica; ya que la tripulación fragmentada en departamentos ultraespecializados, llenos de científicos elitistas, encorsetados y con visión rígida que son la encarnación perfecta de la etapa Fellah (según los ciclos históricos de Spengler).
Esta fragmentación y arrogancia está a punto de acabar con la nave en cada encuentro, ya que cada especialista es incapaz de ver más allá de su ombligo (la especialización hace rígido el razonamiento); pero Grosvenor, el experto nexialista, es la respuesta con su mentalidad abierta, fluida y multidisciplinar (ahora todo el mundo se llena la boca con esto, pero ya estaba en 1950).

Esta ceguera de los especialistas se traduce en un profundo menosprecio hacia el tipo de conocimiento que poseen los alienígenas, considerándolo inferior por el simple hecho de no encajar en sus manuales académicos. Es la misma soberbia que demuestra un licenciado respecto al saber popular; y esto conecta directamente con Freire y su concepto de "educación bancaria" (una élite tiene el conocimiento legítimo y lo que esta fuera se considera primitivo y carente de valor).
Teniendo en cuenta esta teoría pedagógica, podemos darnos cuenta de que los científicos de la nave son incapaces de comprender y captar el saber empírico que tienen los alienígenas; por contra, lo despojan de toda validez intelectual y acaban encerrados en su propio dogmatismo institucional.

Para rematar, lo que podría parecer una alternativa refrescante, acaba convirtiéndose en una solución cansina; ya que el experto nexialista es el típico listillo que todo lo sabe y siempre da con la solución, erigiéndose como el profeta que salvará la nave frente a la incompetencia de sus compañeros. Sin embargo, el cambio revolucionario de pensamiento se convierte en una tecnocracia más astuta; Grosvenor perfecciona la dominación utilizando un proceso más sutíl, y por ello el cierre de la novela deja un sabor amargo y encierra la sutil advertencia de que los opresores nunca cambiarán el rumbo, solo el método. 
Al final, se perpetua el ciclo eterno donde la técnica avanza, pero nuestra empatía no.

Autor A.E. Van Vogt
Editorial Plaza y Janés
Precio Aprox. ¿? Eur.
Sentimiento* Pedagogía del oprimido
Valoración

Obtenido en E-Book

lunes, 19 de octubre de 2026

Protocolo rebelde (Martha Wells)

 "Titubeé. Aunque prefería que no mataran a un grupo de humanos (otra vez), yo no era su SegUnidad; ni siquiera era su falso humano aumentado especialista en seguridad. Y no es fácil proteger a los humanos cuando no puedes dejar que te vean."

En la tercera entrega de Los diarios de Matabot sabía que me enfrentaría a un libro breve y ágil, lleno de tecnología, colonias espaciales, investigaciones, sabotajes de grandes corporativas, peleas... y con un protagonista sarcástico a más no poder. Pero aquí he pinchado un poco porque me ha parecido más flojo que los anteriores, ya que más que avanzar en la historia he tenido la sensación de estar ante un libro de transición, en el que la trama avanza un poco, pero sin grandes revelaciones dentro de la investigación; aún así ha conseguido sacarme alguna risa.

Continuamos exactamente en el punto que termino la anterior novela y después de investigar su pasado Matabot decide ir a buscar pruebas incriminatorias que ayuden a la Dra. Mensha a demostrar las actividades ilegales de GrayCris en la batalla legal (recordemos que al final de la anterior novela el caso pasaba a los tribunales).
Nuevamente se ve obligado a viajar a un planeta y hacerse pasar por una SegUnidad enviada por una persona inexistente. Como era de esperar su convivencia con los humanos no está exenta de problemas (ya conocemos su tendencia a ser estúpidos) y tampoco acaba de comprender a Miki, un bot que considera a los humanos como amigos.
Por supuesto, al final todo el grupo correrá peligro y él tendrá que actuar para salvarlos.

La novela continua desarrollando el tema de la libertad y la identidad de Matabot, además de mantener el contraste entre las afirmaciones que hace, diciendo que no le importan los demás, y sus acciones (búsqueda de pruebas, rescates...). Cada vez con más frecuencia se enfrenta a dilemas morales y los contrapone con las ordenes que tenía programadas, demostrando un libre albedrío, pero también un criterio moral propio (en desarrollo), ya que ante estas situaciones siempre acaba escogiendo hacer lo que considera correcto (y sin que nadie lo ordene).

Por otro lado, también en este libro encontramos la relación con otras máquinas (aunque me ha parecido mas sosa que con TIG). En este caso tiene que interactuar con Miki, un bot amable, sociable, confiado y que no tiene ningún problema en relacionarse con humanos; mientras Matabot es simplemente Matabot.
Ambos son dos caras opuestas de la misma moneda, uno disfruta de las relaciones y de establecer vínculos, mientras otro prefiere mantener las distancias y ver sus series (en las que, paradójicamente, los humanos viven rodeados de grandes pasiones y vínculos).
El contraste entre ambos tiene el punto álgido al final del libro cuando la libertad de Miki demuestra la capacidad que ha tenido de establecer vínculos y decidir a quién cuidar.

Por último, mencionar un pequeño detalle que me ha parecido muy interesante a lo largo de la trilogía y son las diferentes identidades que Matabot adopta para relacionarse con los humanos: en esta, ya lo hemos dicho, se hace pasar por una SegUnidad enviada por una humana inexistente; en la anterior era un humano aumentado y, en la primera, una SegUnidad con todos sus protocolos activos. 
Cada una de estas identidades parece explorar aspectos diferentes de las relaciones con humanos y en cada una de ellas su rol va quedando más claro, pero aún continua con esa búsqueda de identidad propia para averiguar que lugar quiere ocupar. Al igual que un adolescente va probando diferentes personalidades, adaptándose a las circunstancias y descubriendo qué encaja mejor con él; en definitiva, buscando y construyendo su yo futuro.

En resumen, aunque me ha parecido un poco más floja que las anteriores, sigue siendo una lectura entretenida que mantiene el humor y el sarcasmo de Matabot, a la vez que continúa su evolución como personaje, lidia con sus contradicciones (como todos) y empieza a descubrir que quizás no es tan diferente de los humanos que tanto critica.

Autor
 Martha Wells
Editorial Editorial Hidra
Precio Aprox. 17 Eur.
Sentimiento* ¡hostia, hostia, hostia!
Valoración

Obtenido en Bibliotecas de Barcelona

lunes, 12 de octubre de 2026

El oscuro designio (Philip José Farmer)

"El globo fue construido, y la tripulación realizó una docena de vuelos de práctica. Estos, ante la sorpresa de todo el mundo, especialmente Frigate, no evidenciaron más que algunos problemas menores. Sin embargo, todos los vuelos de entrenamiento se realizaron a bajas altitudes, que matenían al aerostato por debajo de las cimas de las montañas que emparedaban el Valle"

El tercer libro de la serie de Mundo Río con su estructura segmentada (salta continuamente de escenario y personajes) y dobles e identidades múltiples (como el alter ego del autor: Frigate) te conduce a una constante lucha por ubicarte y buena parte de la lectura te la pasas intentando encajar todas las piezas para terminar con una resolución que te deja aún más confundida.

Entiendo que Farmer da un paso más y ya no es sólo saber por qué han resucitado o quién creo ese mundo, sino que convierte a la propia novela en un experimento que juega con la propia idea de novela de aventuras (toda ella me ha recordado mucho Los autos locos). 
El problema es que creo que a Farmer se le fue un poco de las manos porque después de 500 páginas tienes la sensación de haber recorrido un camino larguísimo para acabar descubriendo que, en realidad, no ha pasado prácticamente nada.

En cuento a la historia, la humanidad continua adaptándose a Mundo Río e intentando averiguar quienes son los creadores de este extraño mundo y el por qué han sido resucitados. Pero las reglas del juego han cambiado un poco, ya que de repente los que mueren no resucitan y los peligros vuelven a tener consecuencias definitivas; además se descubre que no hay personas resucitadas a partir de 1983 (un criterio de selección de los Éticos).
Y dentro de todo este escenario las tramas de Burton, Clemens y el resto de personajes avanzan, se cruzan, se enfrentan... estallan conflictos, hay traiciones y, sobre todo, continuan los misterios mientras todos se dirigen a la Torres Oscura. 

Todo ello, no para ir resolviendo dudas, sino para cambiar la percepción de todo el escenario (lo que deja casi sin validez las preguntas que los personajes se hacían). Lo que parecía una búsqueda destinada a encontrar respuestas empieza a cuestionar las propias preguntas que los personajes se habían hecho hasta el momento. Y, por ende, el lector se ve empujado a cambiar la perspectiva del espacio, las reglas y la pulsión de llegar a la Torre.

Otro tema importante es el tratamiento de los personajes femeninos, que en una novela que juega con los arquetipos mantenga el papel secundario de las mujeres (hecho que me he encontrado en varias novelas; y es que parece resultar más difícil romper el patriarcado que imaginar un mundo que no exista la muerte). Podría afirmarse que Jill es la única que participa activamente en la aventura, pero su papel sigue estando condicionado por las decisiones y los conflictos masculinos (con lo que te queda la sensación de oportunidad desaprovechada).

Como he mencionado antes, la novela juega con la idea de novela de aventuras al estilo más clásico (el nombre del globo es Julio Verne), pero el problema es que por el camino se perdió el objetivo final de una aventura (y lo que realmente da sentido a la misma) que es la consecución del objetivo final. Farmer nos da una patada y nos deja lejos de alcanzarlo, por lo que tienes que conformarte con la ambivalencia de este juego metanovelesco. Y quizás es aquí donde me he desenganchado de Mundo Río, porque como aficionada a la space me he quedado a medio camino de aquello que me había empujado a seguir el viaje; ahora bien, disculpemos que el que iba a ser originalmente el cierre de la saga no lo sea y esperemos que este desvío tenga algún sentido que se revele en la siguiente novela.

Autor Philip José Farmer
Editorial Debolsillo
Precio Aprox. 7 Eur.
Sentimiento* Llegaremos a la
 Torres?
Valoración

Obtenido en E-Book