"Yo tenía siete años cuando murió papá. No asumí la naturaleza de su muerte, ni acepté lo categórico de ésta. Aquello fue algo que no había pasado a mí y a mamá, y a Ford, mi hermano. Logré asumir lo sucedido con el paso de los años. Hasta que hubo transcurrido mucho tiempo mantuvieron lejos de mi vista la imagen del baúl ensangrentado [...]"
Esta novela es el spin-off de Blackwater y por ello tenía ciertas expectativas la respecto.
A priori, no me pareció relevante que fuera una obra póstuma escrita a cuatro manos, ya que la literatura está plagada de colaboraciones que han funcionado (como "Buenos presagios") o que ni siquiera se puede averiguar donde empieza un/a escritor/a y acaba el/la otro/a (aún sigo intentando averiguar la colaboración de Dick en "Las puertas de Anubis"); sin embargo, tengo que decir que el resultado no acaba de convencerme y me ha resultado bastante lenta e inconexa.
Entre ambas obras, por supuesto que hay ciertos componentes que la asemejan (ambientada en Alabama y cuenta con su escena cruenta prescriptiva); pero a pesar de tener un inicio brutal el resto de novela no llega a desarrollar con tanta destreza las dinámicas familiares.
La narración cuenta a cargo de Calliope, que siendo ya adulta rememora su infancia marcada por el asesinato de su padre mientras realizaban un viaje familiar. Un hecho que desencadenó que su madre y ella fueron a vivir a una casa de huéspedes en Pensacola y donde pasará el resto de su infancia y adolescencia.
Un mundo plagado de elementos extraños, con una ambientación cargada de elementos y donde van apareciendo personajes ni ton ni son y se establecen unas relaciones que no acaban de encajar, ni entender.
El problema no es que narre el día a día de Calliope y el proceso de aprender a gestionar su capacidad, a la vez que lidia con una madre cruel y manipuladora. Sino que el proceso madurativo de Calliope se ve tan oscuras que ciega también al lector, creando una novela en la que terminas sin saber muy bien qué quería mostrar.
La novela deambula por una ambientación entre lo real y lo terrorífico (fantasmas, acontecimientos extraños, con espacios cerrados y oscuros donde acecha una amenaza...), pero este escenario hostil habitado por personajes oscuros y llenos de secretos queda reducido a una secuencia de acontecimientos que no llegan a atraparte en su telaraña. Nada tiene sentido en esa reformulación de los recuerdos; la atmósfera se diluye en un entramado de eventos desconectados.
En resumen, lo que podría haber sido un escenario inquietante y el desarrollo de una saga familiar potente y con personajes femeninos llenos de poder y claroscuros, acaba siendo una pasarela de personajes planos, sin ambigüedades, sin voz propia y sin implicación dentro de la historia (son personajes que simplemente dan el pie a Calliope).
Este desbarajuste que bambolea la novela, sumado a los personajes planos y/o que simplemente dicen su frase y desaparecen, ha hecho que me costara terminar la novela. Ciertamente esperaba bastante más que una historia fragmentada, donde la intensidad de la protagonista (por decir algo) no logra compensar la falta de coherencia y profundidad del conjunto (más si se compara con Blackwater donde los personajes femeninos son todos complejos y llenos de ambivalencias).
| Autor | Michael McDowell |
| Editorial | Minotauro |
| Precio Aprox. | 11 Eur. |
| Sentimiento* | pues vale |
| Valoración | |
| Obtenido en | Ebook |




