lunes, 16 de febrero de 2026

Una dona perduda (Willa Cather)

 "Havia vist el final d'una era, l'ocàs del pioner. Hi havia arribat quan la seva glòria gairabé ja havia passat. De la mateixa manera que, en l'època dels búfals, un viatger trobava al prat les brases del foc d'un caçador després que ell ja hagués marxat; les brases ja no cremaven, però la terra calenta i l'herba esclafada on ell havia dormit i on havia pasturat el seu cavall explicaven la història."

Leer a Cather siempre es una delicia; esta mujer tiene la capacidad de transmitir sentimientos, paisajes, sociedades... con una delicadeza y una elegancia que me sigue sorprendiendo. 
La novela nos transporta a una época de cambio, el final de una época que la autora narra con sencillez y sin grandes aspavientos (casi puedes sentir el cómo se desvanece y se apaga el esplendor de esos años).

A través de la mirada de Niel vemos la transformación de un pueblo, de ser lugar de encuentro de grandes terratenientes, constructores, abogados... a ir perdiendo importancia cuando los tiempos cambian. 
Como eje de esta transformación en la mirada de Niel está su crecimiento y madurez, ya que empieza la novela siendo un niño y acaba como un hombre madura; pero a lo largo de toda su historia vital tiene siempre presenta la figura de Marian Foster, una mujer cautivadora, que es capaz de atrapar en su magia a todos. Sin embargo ella, es una mujer atrapada que simplemente encarna un papel e intenta sobrevivir.

Marian encarna la mujer de esa época, es un ideal que deja de tener lugar en el nuevo orden que se impone; un orden que ya no se sostiene en el honor o el prestigio moral. Al igual que cae esta sociedad, Mariam cae con ella, aunque su gran tragedia es que esa caída se produce por un desgaste lento y pausado. No hay un choque violento en el que una forma se impone a la otra; simplemente, ese mundo deja de existir a medida que van muriendo sus representantes.

Otro tema central en la novela es la memoria y la nostalgia (recordemos que todo lo vemos a través de la narración de Niel). Es un relato que hace presente la ausencia de todo lo que se ha perdido: la infancia, la inocencia, aquella sociedad... La nostalgia se convierte en el último vestigio de una época que acabará por olvidarse cuando desaparezcan quienes la vivieron a través de los ojos de la infancia. 
Una memoria indirecta que son los últimos estertores diferidos de una época que ya no existe, pero que aún permanece en la conciencia de quienes impulsaron/observaron el cambio.

Siempre es un placer leer a Cather, por sus personajes, su forma de escribir y ahondar en los conflictos sociales; pero aquí creo que siendo una novela tan corta es espectacular el modo de describir esa perdida lenta, en la que la patina de lo antiguo se va cayendo hasta quedar únicamente el recuerdo. Y cuando ya llegas casi al final de la novela y te encuentras con esa tristeza contenida, esa nostalgia de lo que ya no tiene lugar, es cuando la novela se convierte en una elegía.

Autor Willa Cather
Editorial Ediciones de 1984
Precio Aprox. 17 Eur. 
Sentimiento* Desgaste
Valoración

Obtenido en Bibliotecas de Barcelona

lunes, 9 de febrero de 2026

Un mundo soñado (Grace McCleen)

 "La fe es un salto, estás aquí, eso que quieres está allí; os separa una brecha. Lo único que tienes que hacer es saltar. Caminar sobre el agua y mover montañas y devolverles la vida a los muertos no es difícil; das el primer paso y lo peor ya ha pasado, das otro y ya estás a medio camino."

Hace un tiempo me encontré varios libros y aunque en realidad solo me interesaba uno, me sabía mal llevarme uno y dejar el resto (no al nivel de abandonar cachorritos, pero cerca). Finalmente me los llevé a casa sin tener muy claro si acabaría leyéndolos o no, pero un día que estaba un poco saturada me decanté por uno de los agregados y en un giro inesperado ha estado bastante bien.

La novela trata temas como la religión, la fe o el fundamentalismo, desde la perspectiva de una niña. Y aunque por la temática me ha recordado un poco a "Un libo de mártires americanos" no encierra la complejidad de Oates, a pesar de ello "Un mundo soñado" tiene un compendio de temas y una estructura que acaba por atrapar al lector/a.

Todo el trayecto lo hacemos a través de Judith, una niña de diez años que vive con su padre testigo de Jehová. 
Sus días están regidos por la religión: rezos, lectura de la biblia, predicar el fin del mundo puerta a puerta... Todo ello le ha generado un aura de niña rara (más en un pueblo pequeño) que transporta a la escuela, donde es el centro de burlas, agresiones, comentarios... en definitiva, del bullying.
Para gestionar toda esta situación ha creado un mundo en su habitación con objetos reciclados, un microcosmos que gobierna como un dios. Un juego infantil que acaba alcanzando niveles muy importantes, porque un día tras cubrir todo el pueblo bajo un mando de nieve, y desear fervientemente no poder ir a la escuela para no tener que enfrentarse al matón de su curso, el pueblo amanece cubierto por una considerable capa de nieve.
Es el primero de muchos milagros que obrará, todos ellos meras casualidades; pero que la mente de Judith racionaliza a través de la fe.

La novela se articula a través del eje de la religión y de los prejuicios, pero va mucho más allá al abordar otros temas como la culpa, la soledad, los conflictos laborales o la lucha contra la burocracia, el abandono institucional o la incompetencia de algunos profesores para identificar señales de alarma. Sin embargo, creo que el tema más importante (y que vertebra al resto) es la incomprensión que se produce en la comunicación entre el mundo adulto y el infantil.
Los adultos creen transmitir certezas, valores o explicaciones racionales, pero lo hacen desde unos marcos rígidos y, en ocasiones, contradictorios, que los/as niños/as interpretan con un marco mucho más restringido y con una menor experiencia contextual. En este escenario, no es extraño que Judith asimile el discurso de su padre sin los matices de un adulto, lo que la lleva a una vivencia extrema de la culpa (por haber perdido a su madre en el parto) y de responsabilidad (como poseedora del poder de obrar milagros).

La falta de escucha entre adulto/infancia, entre ciudadano/a/instituciones, entre trabajador/empresario (incluso entre trabajadores que secundan la huelga y quienes no), entre creyentes/no creyentes... es lo que configura la sociedad de hoy en día y McCleen expone así un entramado de incomunicación en el que el conflicto va escalando progresivamente hasta alcanzar niveles alarmantes y muy próximos a la destrucción total.

Como último apunte, la estructura de la novela remite claramente a la Biblia (está dividida en libros: creación, revelación y apocalipsis), reforzando la lógica religiosa que vertebra toda la novela y subrayando el conflicto de fe de Judith (como creadora de un mundo y al mismo tiempo persona que sufrirá el apocalipsis).

Autor Grace McCleen
Editorial Salamandra
Precio Aprox. 9 Eur. 
Sentimiento* Tierra de la Decoración
Valoración

Obtenido en Encontrado

lunes, 2 de febrero de 2026

Cuando canta el buho (Janet Frame)

"Daphne, en la habitación de al lado, no contesta, pues espera a que venga Toby, o Francie, o Chicks con una bolsita de trigo para repartir entre todos por igual. Ah, se oyen pisadas al otro lado de la puerta, los ojos del mundo miran a través del ojo de la cerradura, la llave gira y aparece un miembro de la tribu blanca, el jefe tal vez, que viene a decir por qué y dónde y cómo."

Hace unos meses leí "Los peligros de estar cuerda" y entre las múltiples referencias a escritores afectados por algún tipo de enfermedad mental mencionaba a Janet Frame. Una escritora neozelandesa que estuvo hospitalizada en un psiquiátrico, sufriendo más de doscientas terapias electroconvulsivas y donde se le programo una lobotomía. Únicamente se salvo porque el director había leído la noticia de que Frame había ganado un gran premio literario.
Toda esta experiencia quedo recogida en una novela que comenzó por sugerencia de su psiquiatra, y aunque la novela incluye componentes de ficción no deja de ser un testimonio del interior de los manicomios de los años 40-50.

Me parecía un tema muy atrayente y una oportunidad por adentrarme en la que es considerada una de las voces más relevantes de Nueva Zelanda. Pero en mi despiste, me confundí de libro y en lugar de coger "Rostros de agua" me llevé "Cuando canta el búho"; su primera novela, que sin ser tan autobiográfica como la de "Rostros de agua", se pueden ver claramente las referencias a la historia familiar de la escritora.

Esta novela sigue la vida de la familia Whiters que vive en un entorno rural y que vive con el estigma de que uno de sus hijos sufra ataques epilépticos, la pobreza... 
A través de la voz de Daphne, una de las hijas, veremos cómo la sociedad aplasta, juzga, excluye... lo diferente; como el universo infantil se quiebra cuando muere una de sus hermanas en un trágico accidente y como la vida queda afectada por esa ausencia.
Años más tarde los hermanos Whiters han continuado con sus vidas: Toby ya no tiene ataques, pero el estigma le sigue persiguiendo; vive obsesionado por el dinero, por conseguir una vida mientras continua en casa de sus padres; Chicks se ha camuflado en una vida aparentemente normal (marido, hijos, casa...) y respetable, alejada de la familia que podría perjudicar su estatus; y Daphne está en un psiquiátrico.

La novela navega por temas como la exclusión social, la perdida de la infancia, la violencia institucional camuflada de ayuda... y sobre todo de la soledad. 
En algunos momentos la novela se vuelve casi lírica, llena de metáforas, imágenes, sonidos (como el canto del búho que se repite a lo largo de toda la novela como anuncio de la tragedia); además en cuanto estructura hay frases incompletas, cortadas... que da la sensación de urgencia para comunicar en un espacio hostil, donde el silencio es impuesto (o al menos el diálogo)...

Reconozco el valor literario de la novela, pero en algunos momentos la lectura me resultó muy complicada, sobre todo porque esperaba una narración autobiográfica. Aún así, la prosa de Frame me atrapó y continué leyendo casi en un frenesí, lo que me deja con una sensación extraña al respecto: difícil, pero imposible de soltar. 
Obviamente me queda pendiente "Rostros de agua".

Autor Janet Frame
Editorial Trotalibros
Precio Aprox. 23 Eur. 
Sentimiento*  Lady Macbeth
Valoración

Obtenido en Bibliotecas de Barcelona

Fe de erratas: primera edición, mayo de 2024: 
 - Pág 176: "[...] y manoletitas de satén y bolsit-
os de fiesta cubiertos de cuentas brillantes."
- Pág 199: "[...] la chica cal-
lada y tímida en el instituto, con un uniforme que me iba tan pequeño [...]"
Pág 263: "[...] en torno a un alto poste blanco en el centro que los mandaba, , y tenemos que ir a la feria, sí, tenemos que ir [...]"