lunes, 28 de septiembre de 2026

Yesteryear (Caro Claire Burke)

 "Miro a mi cocina, que tampoco es mi cocina. El tamaño, la distribución y la decoración son casi idénticos -la misma mesa de comedor, las mismas sillas, las mismas encimeras de madera-, pero las lamas del suelo son más anchas y desiguales, y no hay luces en el techo. No hay ninguna luz, me doy cuenta lentamente, excepto de la chimenea."

El movimiento tradwife se está convirtiendo en un fenómeno viral en redes sociales; y ya no es solo que pregonen que la mujer ha de dedicarse al hogar, hijos... es que ahora quieren quitar el voto a las mujeres (si Emily Davison levantara la cabeza...) y seguidamente los demás derechos caerán inexorablemente. 
Y aunque de momento hay muchas voces que se han levantado para cuestionar todo este fenómeno o para desmontar mitos como la construcción predeterminada del cerebro da miedo ver acercarse esos mundos que creíamos distópicos como "El cuento de la criada". 

Por todo este contexto me llamó la atención la novela de Burke, una influencer cristiana que defiende el estilo tradwife: maternidad, religión, cocina casera, vida en el campo y roles de género tradicionales.
Desde fuera parece una vida perfecta e idílica; sin embargo detrás de cámara hay mentiras y una realidad muy diferente: electrodomésticos escondidos, dos niñeras, trabajadores en la granja, utilización de productos químicos... pero todo está pensado para ofrecer una imagen que se ajuste con el ideal de vida rústica perfecta.
Pero el edén colapsa cuando Natalie se despierta en 1855, en una versión antigua de su propia granja.

Podría pensarse que la novela desarrollaría el choque cultural entre la vida moderna y la del siglo XIX (algo así como "Parentesco"), sin embargo la novela va por otro lado. En lo que se centra es en cómo Natalie se convierte en una influencer de éxito y todas las mentiras que hay detrás; en como la obsesión de construir y mantener esa imagen perfecta va creciendo progresivamente. 
Natalie, como afirma ella misma, es perfecta en el arte de vivir; y quiere mantener sus creencias e ideales a pesar de las circunstancias que la rodean, antes que cambiar y evolucionar, prefiere hacer lo que sea para sostener y crear su mundo. Sin embargo, lo verdaderamente perturbador no es simplemente que Natalie mienta, sino que las mentiras que construyen su mundo no son exclusivamente suyas; sino que forman parte del propio constructo tradwife: lo bonito de la maternidad, lo satisfactorio del trabajo domestico, la idealización de la vida tradicional... todo ello oculta desigualdad, una gran cantidad de trabajo agotador, silenciar los sentimientos o las necesidades de las mujeres...
Al final lo espeluznante de la novela es que Natalie lleva toda esta lógica a sus últimas consecuencias en lugar de cuestionar los principios sobre los que se asienta.

Las reflexiones de la novela son bastante claras sobre la construcción de la identidad en redes sociales y el estilo idealizado de vida tradwife; sin embargo un punto mucho más interesante y que se articula como eje central es cómo las mentiras estructurales hacen posible que mujeres como Natalie sigan apareciendo en redes sociales y nos vendan su fantasía.

La lectura aunque no ha hecho que me cuestione cosas ya que soy muy consciente del espejismo que supone el regreso a un estilo de vida más natural y amoldado a nuestra biología (jajaja), y otros temas colaterales que trata como la política son bastante obvios; sí que cuenta con un final que hace que la lectura gane puntos.

Autor
  Carol Claire Burke
Editorial  AdN
Precio Aprox.  22 Eur.
Sentimiento*  imagen vs realidad
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

lunes, 21 de septiembre de 2026

Carl el mazmorrero (Matt Dinniman)

"La transformación tuvo lugar sobre las dos y veintitrés de la mañana, hora estándar del Pacífico. Hasta donde yo sé, todos los que se encontraban en el interior de algo murieron al instante. Tener un techo de cualquier tipo sobre ti, significó una muerte segura."

Durante mi vida de jugadora he dedicado muchas horas a juegos como Dungeons & Dragons (con un gran momento estelar en una posada y una bola de fuego) o World of warcraft. 
En ambos las mazmorras son un componente importante y poco a poco te vas haciendo con palabras como: tankear, DPS, Healer, wipe, aggro, farmear... A la vez que vas afinando tus habilidades, subiendo niveles, mejorando skill... En definitiva, superando desafíos de enemigos cada vez más poderosos y mazmorras más complicadas.

Ahora imaginemos que esto lo trasladamos a la vida real y un buen día llegan unos seres que destruyen todos los edificios y crean una mazmorra que es televisada intergaláctivamente (una especie de supervivientes a lo bestia).
Y es precisamente, este apocalipsis el que pilla a Carl en medio de la calle, sin pantalones e intentando rescatar a su gata. Aún en shock se le ofrece la posibilidad de quedarse fuera (en el erial que es ahora mismo la Tierra) o cruzar la puerta de una mazmorra de diecinueve niveles (y si supera todos conseguirá recuperar el planeta).
Allí tendrá que enfrentarse a criaturas como kobolds, goblins y gnolls, luchar contra jefes, ir mejorando sus habilidades, conseguir equipo y avanzar por los distintos pisos de la mazmorra. Pero sobrevivir no consiste únicamente en ir matando monstruos, sino que tendrá que comprender las reglas absurdas de este mundo (aunque los bugs los irán solucionando y comunicando diariamente), completar tutoriales, participar en entrevistas en directo.... y, sobre todo, estar pendiente de sus visualizaciones, seguidores y favoritos como un Instagram o Tik tok mortal (pero para eso ya cuenta con Princesa que esta curtida en estos menesteres). Según avanza y se familiariza con el entorno también será testigo del devenir de otros jugadores, tendrá que enfrentarse a lo peor (jugadores que matan a otros jugadores) y lo mejor del ser humano (como los cuidadores de la residencia de ancianos).

Pero lo interesante del libro es que debajo de las risas iniciales, del absurdo de las situaciones como tener que hacerte la pedicura para mejorar tu habilidad, en lugar de llevar zapatos; la novela nos ofrece una sátira más oscura de lo que se podría pensar inicialmente. La mazmorra genera jefes con son una versión deformada y grotesca de problemas sociales (consumismo, aislamiento, vulnerabilidad de las personas...). Y lo hace, precisamente, creando una sátira de la televisión y las redes sociales, donde el sufrimiento de los jugadores se convierte en entretenimiento para una audiencia.
Además, hay una última vuelta de tuerca que me ha gustado bastante y que se va desplegando según avanzas en la mazmorra: y es que todos están atrapados; no solo los mazmorreros (que se presupone), sino también los jefes, los PNJ y el resto de habitantes. Todos ellos están sometidos a las reglas, han sido engañados con promesas para que colaboren con el sistema; pero en definitiva son víctimas.

Y todo ello está muy bien y combina perfectamente los toques de humor, con la tensión o el componente más humano; pero al final se hace un poco repetitivo y parece estancado (que, en definitiva, es lo que muchas veces pasa en los juegos). 
Aún así seguiremos bajando niveles para averiguar más sobre Rory y Lorerari, Odette, Mordecai... Agatha y el resto de jugadores

Autor
  Satt Dinniman
Editorial  Nova
Precio Aprox.  22 Eur.
Sentimiento* ¡Matad, matad, matad!
Valoración

Obtenido en Ebook

lunes, 14 de septiembre de 2026

Alchemised. No queda nadie a quien salvar (SenLin Yu)

"A veces, Helena se preguntaba si aún tendría ojos. La oscuridad que la rodeaba nunca acababa. Al principio pensó que, si aguardaba lo suficiente, aparecería un atisbo de luz o alguien vendría. Pero, por mucho que espero, nunca vio nada."

Hacía tiempo que no leía un libro tan voluminoso y es cierto que un poco de vértigo inicial si que me daba, pero como me lo habían recomendado tanto he aprovechado las vacaciones para arrastrar sus casi 1.300 páginas de un lado a otro sin miedo ninguno. 
Si bien en un principio lo cogí con mucho interés (ya que la premisa era suficientemente interesante para empujarte a la lectura) su ritmo lento y, que en mi opinión, le sobran como 500 páginas, acabó deshincharme y hacer por momentos eterna la lectura (y si encima sumamos que no tenía muy claro a dónde me llevaba la historia la cosa se pone en punto casi crítico).

Pero ya digo que el inicio es interesante, ya que todo comienza cuando Helena despierta sin recuerdos, después de una cruenta guerra. Ella, a pesar de ser una simple sanadora de la que no se tienen mucha información, posee conocimientos ocultos que pueden desenmascarar a los últimos elementos de la Resistencia. Con la finalidad de arrancarle de la mente esa información es llevada a casa del Sumo Inquisidor donde se le someterá a sesiones para  romper el bloqueo de su mente y arrancarle aquello que ha olvidado.
Mientras intenta reconstruir su historia, Helena trata de averiguar qué ocurrió con sus amigos, desentrañar lo acontecido de la guerra... a la vez que intenta escapar y encontrar a los supervivientes (si es que los hay).

En una casa de hierro, asolada por el miedo a recordar (a la vez que necesita esos recuerdos), es testigo del resultado de la guerra: el bando contrario ha vencido, ese que que se suponía que no contaba con la bendición del dios Sol, los que utilizaron la nigromancia como arma... Pero nada es tan sencillo, porque tanto Helena como su carcelero esconden secretos, el bando vencido construyó/deformó/manipuló los acontecimiento de la historia en su beneficio... y todo ello irá regresando a su mente.

Y Éste es precisamente uno de los aspectos más interesantes de la novela (y el que me ha hecho continuar la lectura): la forma en que se construye y deforma el relato de una guerra. Los acontecimientos no existen únicamente como hechos, sino que son versiones deformadas (no importa mentir o cambiar la realidad); los héroes son convertidos en símbolos que movilizan a quienes luchan, mientras los enemigos son deshumanizados y convertidos en monstruos (lo que justifica la utilización de medios poco éticos). En definitiva, se construye un relato que resulta útil políticamente (ya lo dijo Chomsky: "La ventana de los medios puede mostrar el paisaje, pero también pude ser el marco que limita lo que se permite ver").

Pero qué pasa cuando el discurso está influenciado por componentes religiosos y roza el radicalismo... En el caso del bando de Helena, la guerra no parece estar legitimada únicamente por razones políticas o territoriales, sino también por una concepción religiosa que establece quién posee la verdad, quién cuenta con la bendición divina. Esto adquiere un cariz muy peligroso cuando la figura del héroe se convierte en un símbolo divino, ya que cuestionarlo implica cuestionar la propia fe (y eso es precisamente lo que le hace Helena, que según avanza la guerra, va descubriendo este aspecto y es castigada por su osadía de cuestionarlo, de proponer acciones contra la religión y por ello es relegada y repudiada).

Aparte de este tema la novela abarca un conjunto muy amplio de cuestiones: el trauma, la supervivencia, la identidad, la pérdida de memoria, el abuso de poder, la autonomía y las consecuencias de la guerra (quizás demasiados temas que acaban confundiendo el objetivo de lo que intenta transmitir la historia). A pesar de todo este compendio de temas interrelaconados, hay, sin embargo, un elemento que no me ha cuadrado en ningún momento y es la historia de amor entre Helena y Kaine. Una relación construida en tiempos de cólera, pero que me resulto forzada, sin un detonante creíble y que se mantiene en una estructura poco convincente. 
Me parece uno de los elementos menos logrados de la novela, precisamente porque el conflicto psicológico y político que rodea a los personajes resulta mucho más interesante que la relación romántica que se intenta construir entre ellos.

En resumen, una lectura con elementos muy interesantes, especialmente en todo lo relacionado con la construcción del relato bélico, la manipulación de la memoria y el componente religioso. Sin embargo, la historia de amor, que ocupa un espacio demasiado importante para lo poco que me resulta creíble, y un ritmo tan desconcertantemente lento (al que, repito, le sobran páginas) han terminado por decepcionarme un poco.
Y ya no digo nada del desenlace... ese añadido de «años después», tan innecesariamente edulcorado, fue el colofón que ya no necesitaba. La estocada final.

Autor
  SenLinYu
Editorial  Montena
Precio Aprox.  25 Eur.
Sentimiento* No queda nadie
Valoración

Obtenido en Ebook