lunes, 29 de junio de 2026

Crónicas marcianas (Ray Bradbury)

 "Los cohetes vinieron redoblando como tambores en la noche. Los cohetes vinieron como langostas y se posaron como enjambres envueltos en rojizas flores de humo. Y de los cohetes salieron deprisa los hombres armados de martillos, con las bocas orladas de clavos como animales feroces de dientes de acero; y dispuestos a dar a aquel mundo extraño una forma familiar, [...]"

Sinceramente no sé por donde empezar, quizás reconociendo que era un clásico que tenía pendiente desde hace mucho y que fui aplazando sin ningún motivo aparente. 
Un hecho imperdonable después de haber terminado el libro, porque realmente es un clásico que mezcla poesía, crítica social y, por supuesto, ciencia ficción.

La novela es una recopilación de relatos sobre la colonización de Marte; que Bradbury escribió después de quedar anonadado al leer "Winesburg, Ohio"  y querer hacer algo tan bueno, pero ambientado en el planeta rojo.

Al ser una serie de relatos de longitud y estilo variable no tiene una historia continua, pero a través de ellos vemos como la humanidad viaja a Marte, encuentra una antigua civilización y termina destruyéndola, repitiendo muchos errores (guerra, racismo, codicia... soledad) hasta llegar a un final desastroso.
Durante todo el proceso, desde la primera expedición y su choque cultural, vemos como se desarrolla la colonización, primero con esperanza de construir una nueva civilización con lo mejor de la Tierra, luego casi recordando a las caravanas del viejo Oeste, y finalmente para convertirse después en una plaga de langostas que destruyen todo a su paso. Al final los colonos son incapaces de liberarse del peso de la historia humana y el nuevo planeta acaba convirtiéndose en un reflejo de los conflictos, las carencias y el miedo a lo diferente.

Obviamente la novela trata a nivel macro sobre la colonización y la destrucción cultural, sobre el peligro de la guerra y la tecnología; pero a nivel micro analiza la soledad, la nostalgia, del deseo de un nuevo comienzo... Esa combinación de niveles y de estilos, da a la obra una poderosa capacidad para reflejar toda una realidad, son memorables los capítulos sobre las expediciones o el de la casa Usher, sin olvidar en el que todas las personas negras se van a Marte o el del marciano... En realidad todos los capítulos tienen una capacidad para analizar el comportamiento humano, para atravesar con esa parte poética o para advertirnos de los peligros de la intolerancia, la violencia y la incapacidad del ser humano para aprender de su propia historia.
Además, toda la novela está envuelta en un todo profundamente melancólico, casi elegíaco, que convierte muchas de sus escenas en recuerdos de algo condenado a desaparecer. Esa sensación aparece constantemente en las ciudades marcianas vacías, en los canales abandonados o en las ruinas de una civilización que los humanos apenas llegan a comprender antes de destruirla; incluso en los momentos de esperanza siempre flota la idea de que todo es pasajero, de que tanto la cultura marciana como los sueños de los colonos están destinados a desaparecer.

Por todo ello, es un gran clásico que debería ser lectura obligatoria por la magnitud de sus reflexiones.

Autor
 Ray Bradbury
Editorial Minotauro
Precio Aprox. 18 Eur.
Sentimiento*  Marte
Valoración

Obtenido en Intercambio

lunes, 22 de junio de 2026

La rendición del tiempo (Baoshu)

 "Yun Tianming pensaba que, después de conocer el secreto del universo decadimensional, nada del universo tridimensional volvería a sorprenderle. Pero se equivocaba: las cosas más increíbles no eran inexplicables misterios del universo, sino los hechos pasados que tienen que ver con la vida y las relaciones de las personas"

La Trilogía de los tres cuerpos deja algunos huecos narrativos, un hecho que no me suele molestar, pero si me ofrecen la posibilidad de una explicación, además de ofrecerme una secuela no le voy yo a decir que no. Saber qué le sucedió a Yun Tianming desde que su cerebro fue enviado e interceptado por los Trisolarianos o volvernos a encontrar con Tomoko, Cheng Xing.... o saber algo más sobre la raza que paso a dos dimensiones el sistema solar. 
Durante toda la novela el autor juega con personajes y tramas de la trilogía original, alterando perspectivas y reinterpretando acontecimientos.

En este aspecto funciona muy bien y es interesante como lectora de la triloagía de Cixin Liu, pero en un momento dado da un giro y abandona la mera relectura del universo de los Tres Cuerpos para adentrarse en una cosmología completamente propia (con ecos de Stapledon y Asimov). Y aquí es donde se vuelve un poco más denso y no sé si comulgo con la propuesta de Baoshu de que el tiempo y la historia parecen contener una promesa de sentido, sino que más bien me posiciono en la propuesta de Cixin Liu en la que al universo le somos indiferentes y que el tiempo inexorablemente conduce al olvido.

Aún así, es cierto que la novela funciona bastante bien y plantean temas muy interesantes como el sentido del tiempo (si hay propósito y significado), por momentos roza por momentos la mitología cósmica (esta parte me ha gustado menos con la introducción de figuras como el Oculto y el Maestro que luchan por principios universales).
Sin embargo, el aspecto sobre el que gira todo es sobre la exploración de la reversibilidad, un tema que claramente obsesiona a Baoshu; ya que lo trataba en "Bajo la luz más halagüeña lo que ha pasado verás" donde nos muestra cómo el significado de los acontecimientos depende de la dirección desde la cual los contemplemos, mientras que en "La redención del tiempo" nos sitúa en otra perspectiva completamente distinta. Aquí el tiempo busca ser redimido al descubrir que ningún acontecimiento está perdido definitivamente, porque el tiempo es reversible, entonces nada queda definitivamente condenado al olvido.
Y en este punto es donde quizás resida la diferencia fundamental entre ambas novelas. Mientras Cixin Liu lleva hasta sus últimas consecuencias una visión marcada por la entropía, la indiferencia cósmica y la inevitabilidad de la pérdida, Baoshu se resiste a esta conclusión y expone sus argumentos a favor de la posibilidad de una redención frente al paso del tiempo.

Es cierto que he disfrutado mucho de la lectura y con este diálogo establecido entre los autores (incluso me ha parecido tierno el final del último capítulo del post-epílogo), pero creo que el cierre contundente de Liu no necesitaba ser suavizado; porque parte de la grandeza de "El fin dela muerte" está en esa negativa en ofrecernos consuelo y en su aceptación de la inmensidad del universo (que conecta, como ya he comentado, con la temática de los grandes de la Ciencia Ficción)

Autor Baoshu
Editorial Nova
Precio Aprox. 21 Eur.
Sentimiento* 5 kg
Valoración

Obtenido en Gigamesh 

Fe de erratas: Primera edición octubre 2018
- Pág 42 "[...] y está sometida a la influencia de este ipo de fenómenos indeterminados"

lunes, 15 de junio de 2026

El fin de la muerte (Cixin Liu)

"La gente se dio cuenta que la Era de la Disuasión era una época extraña. Por un lado, la sociedad humana había alcanzado unas cuotas de civilización sin precedentes, con el reinado total de los derechos humanos y la democracia, pero al mismo tiempo todo ese sistema se encontraba a la sombra de un dictador.

Me ha costado diez años terminar la trilogía de los Tres cuerpos, dicho así suena fatal, pero es la realidad. Comencé mi periplo por este mundo de Cixin Liu en el 2016, cuando salió la primera novela y el cierre siempre iba aplazándose por otras lecturas (más tarde se añadiría a la pila de pendientes "La rendición del tiempo"). Era ese libro que siempre esperas que llegue el momento oportuno para sumergirte en la historia, pero siempre encuentras algún motivo para justificar que aún no es el momento. Al final se hizo patente la necesidad de una relectura de los primeros, ya que había pasado demasiado tiempo y era consciente de que perdería detalles y la visión global. A pesar de esta pequeña complicación, creo que con la relectura he ganado porque las he vuelto a disfrutar igual o más que la primera vez (sea también dicho que había algunas partes que no recordaba). 

El cierre de la trilogía comienza medio siglo después de la batalla del Día del Juicio Final, con una Tierra establecida en un periodo de prosperidad (una especie de felices años 20) propiciado por un intercambio entre los Trisolarianos y la humanidad. 
En este contexto Cheng Xin, la autora del Proyecto Escalera, regresa de su hibernación; y a través de sus recuerdos veremos los engranajes que convivieron junto al proyecto vallado.

Sin embargo, esta quietud en la que se ven obligados a vivir ambos mundos se sustenta en un equilibrio precario que, si se rompe, los condenará a ambos y las consecuencias serán devastadoras para todos (tanto humanos como Trisolarianos pagaran caro, la autocomplacencia de unos y la osadía de otros).
La humanidad será objeto de ataques cada vez más violentos y devastadores: las condiciones de confinamiento de los trisolaris, el descubrimiento de mundos de cuatro dimensiones que agonizan en medio de una guerra mucho mayor o que el bosque esconde depredadores mucho más peligrosos de lo que podríamos imaginar.

Este cierre es una novela mucho más coral y desbordante en ideas, en el que queda mucho más patente la pequeñez de la humanidad frente al cosmos (hay referencias a "Mundo anillo" y "Encuentro con Rama"). Y, al igual que las novelas referenciadas, nos recuerda constantemente que frente a la inmensidad del universo la humanidad no es nada; sin embargo a esa pequeñez contrapone las pequeñas e inmensas miseries y grandezas de las personas, esa ambivalencia ante un mismo hecho de sacrificarse o ser egoísta, persistir en sus decisiones, sufrir soledad o ser la compañia que salve... Al final, el quid es saber que nos hace humanos (y nuevamente encontramos el dilema de nosotros vs vosotros a una escala incomensurable).

Toda la novela es una vorágine de acontecimientos, una secuencia de situaciones de crisis en las que la supervivencia está en entredicho constantemente. Lo que comienza como un conflicto entre dos civilizaciones acaba transformándose en una reflexión sobre el destino de la vida inteligente en el universo, sobre el lugar que ocupa la humanidad en una realidad mucho más compleja de lo que podríamos pensar. A medida que la escala del relato se amplia, también lo hace nuestra perspectiva: humanos y trisolarianos dejan de ser los protagonistas absolutos para convertirse en actores diminutos dentro de un historia cósmica mucho más antigua y vasta.

Al final, lo que nos viene a preguntar la novela es si la humanidad debe salvarse o sucumbir. ¿Qué nos hace tan especiales para querer perdurar?
A través de una enorme escala temporal, Liu propone cuestiones profundamente filosóficas sobre la supervivencia, el sentido de la existencia y el valor de la conciencia en un universo indiferente. Y mientras asumimos nuestra insignificancia, luchamos por superar crisis y sobrevivir no dejamos de aferrarnos a lo que nos hace humanos y dejar constancia para el futuro de nuestra memoria, de nuestra existencia...

Autor Cixin Liu
Editorial Nova
Precio Aprox. 23 Eur.
Sentimiento* Dimensiones
Valoración
Obtenido en Gigamesh 

Fe de erratas: Primera edición marzo 2018
- Pág 493 "-Pero todavía no es el el momento de entregar el informe programado [...]"