"Por primera vez desde el inicio del viaje, la inmensidad de esas tinieblas afectó a Grosvenor. Las había mirado con tanta frecuencia desde el interior de la nave que se había vuelto indiferente. Pero ahora era súbitamente consciente de que las fronteras estelares más remotas para el hombre era apenas un punto en esa negrura que se extendida millos de años luz había todas partes"
Lo primera asociación que hice con el título fue con Laika y me imagine un adorable beagle con escafandra perdido en el espacio, después de esta imagen a medias entre graciosa y entrañable me di cuenta que el juego con el título hacia referencia al barco de Darwin.
El paralelismo es clarísimo, mientras el MS Beagle recorrió entre 1831-1836 las costas de la Tierra en estudiando la evolución, la nave espacial de la novela recorre el universo en una misión científica de cinco años.
Por otro lado, y esto me he enteré después, es la relación con Alien, el octavo pasajero y Star Trek. La peli de Ridley Scott claramente está basada en el tercer relato, lo que me parece más difuso es el paralelismo con Star Trek, pero veo la relación con la estructura de meganave que viaja de planeta en planeta encontrándose con diferentes especies.
La novela es un compendio de cuatro relatos cortos que se habían publicado previamente, pero que al añadirle nuevo contenido adquieren coherencia y se convierten en una estructura única (el término para referirse a este tipo de novelas es fix-up y fue acuñado por el propio autor).
A lo largo del viaje, la tripulación se enfrenta a un felino con tentáculos que absorbe fósforo de los tripulantes, a unas aves telepáticas que causan una psicosis colectiva, a un ser escarlata que implanta huevos en los humanos y a una mente gaseosa galáctica que se alimenta de la muerte.
Lo interesante es que no solo te explica las acciones de estos enemigos, sino que adopta el punto de vista y los procesos mentales que guían las conductas de cada uno de ellos. A través de estos monólogos internos, el autor nos hace comprender y empatizar con su lógica: descubrimos que sus ataques no nacen de la maldad, sino de urgencias biológicas y evolutivas, del deseo de sobrevivir... Realmente no somos tan diferentes (Maslow tendría un filón aquí).
Por contra, tenemos la prepotencia humana y quiero pensar que el relato funciona como una crítica; ya que la tripulación fragmentada en departamentos ultraespecializados, llenos de científicos elitistas, encorsetados y con visión rígida que son la encarnación perfecta de la etapa Fellah (según los ciclos históricos de Spengler).
Esta fragmentación y arrogancia está a punto de acabar con la nave en cada encuentro, ya que cada especialista es incapaz de ver más allá de su ombligo (la especialización hace rígido el razonamiento); pero Grosvenor, el experto nexialista, es la respuesta con su mentalidad abierta, fluida y multidisciplinar (ahora todo el mundo se llena la boca con esto, pero ya estaba en 1950).
Esta ceguera de los especialistas se traduce en un profundo menosprecio hacia el tipo de conocimiento que poseen los alienígenas, considerándolo inferior por el simple hecho de no encajar en sus manuales académicos. Es la misma soberbia que demuestra un licenciado respecto al saber popular; y esto conecta directamente con Freire y su concepto de "educación bancaria" (una élite tiene el conocimiento legítimo y lo que esta fuera se considera primitivo y carente de valor).
Teniendo en cuenta esta teoría pedagógica, podemos darnos cuenta de que los científicos de la nave son incapaces de comprender y captar el saber empírico que tienen los alienígenas; por contra, lo despojan de toda validez intelectual y acaban encerrados en su propio dogmatismo institucional.
Para rematar, lo que podría parecer una alternativa refrescante, acaba convirtiéndose en una solución cansina; ya que el experto nexialista es el típico listillo que todo lo sabe y siempre da con la solución, erigiéndose como el profeta que salvará la nave frente a la incompetencia de sus compañeros. Sin embargo, el cambio revolucionario de pensamiento se convierte en una tecnocracia más astuta; Grosvenor perfecciona la dominación utilizando un proceso más sutíl, y por ello el cierre de la novela deja un sabor amargo y encierra la sutil advertencia de que los opresores nunca cambiarán el rumbo, solo el método.
Al final, se perpetua el ciclo eterno donde la técnica avanza, pero nuestra empatía no.
| Autor | A.E. Van Vogt |
| Editorial | Plaza y Janés |
| Precio Aprox. | ¿? Eur. |
| Sentimiento* | Pedagogía del oprimido |
| Valoración | |
| Obtenido en | E-Book |


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