"Era veritat, Betum ho havia de reconèixer. Les rates normals evitaven topar amb els Canviants. Oh, de tant en tant hi havia algun conflicte, però els Canviants eren grossos i estaven sans i sabien pensar quan es barallaven.A Fesols Fatals no li agradava gens, això, però com deia Paltruc: o nosaltres o ells {...}"
Las ratas y los humanos nunca se han llevado bien; aunque solo tengo datos de uno de los sectores implicados y por tanto seria más correcto decir que son los humanos los que no soportan a las ratas.
Durante siglos han sido la personificación del mal, la pobreza, la suciedad, se les culpabilizo de la Peste Negra (aunque varios estudios han demostrado que realmente fueron las pulgas y los piojos del cuerpo humano).... Eran una plaga que había que controlar mediante trampas, venenos o construyendo hórreos para evitar el acceso a la comida (aunque estas construcciones principalmente lo que aíslan es de la humedad del suelo). Y cuando todo esto no funcionaba las leyendas o cuentos ofrecían la alternativa de llamar a un flautista que liberará de ratas el lugar.
Pero ¿qué sucedería si esta solución fácil fuera en realidad una estafa?
Esto era al menos lo que pensaba Terry Pratchett, así que ideó un relato en el que el flautista y las ratas se confabulan, bajo la batuta de un gato, para ir por los pueblos realizando una eficaz estafa. El modus operandi es simple: primero las ratas actúan dejándose ver y después el flautista y el gato realizan su papel de salvadores del lugar.
Pero no olvidemos quién es el autor, por lo que es normal que Maurice y las ratas hayan aprendido a hablar (ya se sabe que el comer restos de pociones o libros de magia puede tener consecuencias imprevistas). Y esta capacidad de hablar ha hecho que Maurice se adapte a los nuevos tiempos ideando la estafa y utilizando a sus compañeros para su propio beneficio. Por su parte las ratas ilustradas (el Clan) empiezan a tener dudas sobre la moralidad ética de sus actos y comienzan a ver las artimañas de Maurice, a la vez que van desarrollando las bases de una cultura (escritura, enterramientos, filosofía...).
La novela es juvenil, pero según la iba leyendo descubría reflexiones sobre la ética, imágenes como las sombras de Platón o adaptaciones de frases como la Hobbes que me sorprendían encontrar en una novela de este género. Sin embargo, luego fui consciente de la magia de Pratchett, capaz de construir una historia que puede leerse también como un cuento que critica la manipulación, la violencia o la mentira y que, en su lugar, potencia el trabajo en equipo, la empatía o la búsqueda de justicia.
Tenía mis dudas sobre leerme una novela juvenil, pero me he encontrado que pueden ir mucho más allá del simple entretenimiento adolescente y ofrecer una lectura con distintas capas que se adapten a la madurez del lector/a.
Una vez más, Pratchet no defrauda y consigue impregnar todo el relato de reflexiones, críticas... mientras, casi sin darte cuenta, se te escapa alguna carcajada.
Como lectora reencontrada con Pratchett y Mundodisco, esta novela no hizo más que recordarme por qué sigo confiando en su capacidad para sorprenderme, hacerme reír, pasarlo bien y obligarme a pensar, incluso cuando parece estar escribiendo solo juvenil.
| Autor | Terry Pratchett |
| Editorial | Mai Més |
| Precio Aprox. | 20 Eur. |
| Sentimiento* | Ser inteligente no basta |
| Valoración | |
| Obtenido en | Bibliotecas de Barcelona |


No hay comentarios:
Publicar un comentario