lunes, 20 de junio de 2022

Bóvedas de acero (Isaac Asimov)

 "La Tierra había tenido que volverse eficiente con el crecimiento de la población. Dos mil millones de personas, tres mil millones, incluso cinco mil millones podrían mantenerse en el planeta mediante un descenso progresivo de los niveles de vida. Cuando la población alcanza los ocho mil millones, sin embargo, la escasez empieza a parecerse demasiado a morirse de hambre."

Me estoy sorprendiendo a mí misma porque normalmente cuando intento hacer proyecto en mis lecturas acaba siendo un absoluto desastre, pero en este caso me estoy tomando muy en serio mi Planificación de Lectura Asimov (PLA) y tendré terminada la Saga de los Robots antes de irme de vacaciones; así en septiembre  podré comenzar las novelas en las que se entrecruzan Fundación y Robots.
Creo que el ver todas las novelas como un conjunto me ayuda mucho a la hora de seguir el itinerario; sin embargo me he llevado un poco de sorpresa con este segundo libro de la serie, ya que pensaba que sería otra recopilación de cuentos y/o relatos cortas; y lo que me he encontrado es una historia de detectives al mas estilo Sherlock Homes.

Como marca el canon de las novelas detectivescas todo empieza con un asesinato, en este caso el de un científico del Enclave Espacial, situado a las afueras de la macro-ciudad de Nueva York. Entre los espaciales y los terrestres hay una relación tensa, ya no solo por las diferencias fisionómicas sino por el abismo cultural de una sociedad C/Fe (carbono/Hierro, es decir humanos/robots).
En este escenario de enfrentamiento la investigación del asesinato de un espacial es un asunto delicado y este trabajo es asignado a Baley, un detective neoyorkino que irá dando palos de ciego y descartando hipótesis a una velocidad alarmante (algunas dan lugar a situaciones un tanto divertidas). Baley, además, tendrá un handicap añadido, ya que tendrá que trabajar con un compañero robot que representa los intereses de los espaciales en el proceso de investigación. 
Precisamente, el tándem creado por Baley y Daneel (este tipo de binomios suelen funcionar muy bien) es casi lo más interesante de la novela, no solo por las perspectivas que asumen a la hora de enfocar los dilemas que les van surgiendo, sino por el desarrollo de la relación que van entablando.

Sin embargo, la historia detectivesca no deja de ser una excusa para arrastras al lector por un escenario preocupante en el que la Tierra tiene sobrepoblación que vive en macrociudades cerradas por cúpulas, hay una jerarquía de privilegios muy estricta (que pueden perderse en cualquier momento, abocando a la persona a un futuro negro), los recursos son escasos, los problemas sociales y las revueltas son algo cotidiano... Por otro lado, los espaciales tiene otro tipo de handicaps: su tasa de natalidad es muy baja (a pesar de que son extremadamente longevos), no tienen resistencia a las enfermedades terráqueas...
Los espaciales ven como la humanidad existe un equilibrio precario y ellos abandonarán la Tierra, pero antes quieren encontrar una solución a ambas problemáticas y eso pasa por convencer a los humanos de la necesidad de emigrar hacía otros planetas y adoptar una fusión de las cultura colectiva de las ciudades y la individualista C/Fe de los espaciales.

Un escenario muy atrayente que se presenta como antecámara de Fundación (en la última novela recordemos que los personajes deambulan por una ciudad en ruinas) y que abre una perspectiva muy interesante en la interacción de ambos universos. Estoy deseando ver cómo interactúan ambas realidades y por qué derroteros nos lleva Asimov.

AutorIsaac Asimov
EditorialAlamut
Precio Aprox.25 Eur.
Sentimiento*C/Fe
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

Fe de erratas: segunda edición (cartoné): septiembre 2020:
- Pág 72: "- Jessie se volvió hacía él. Puso sentir sus ojos mirándole a través de la oscuridad."
- Pág 95: "- No puede evitar fijarme en el... en el Personal."  

lunes, 13 de junio de 2022

Yo, robot (isaac Asimov)

"1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción dejar que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes se oponen a la primera Ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la primera o segunda Ley."

Es el momento de continuar con mi planning de lectura Asimov y por recomendaciones expertas he continuado por la Serie robots. La primera novela que compone este ciclo es "Yo, Robot" que son una colección de relatos que tienen como eje fundamental las tres leyes de la robótica (ver cita superior) y que se supone son una guía moral para los robots, pero Asimov nos presenta diferentes agujeros y vacíos en los que dichas leyes dan problemas o paradojas. 
Sin embargo, añadiría, que vista en conjunto la novela realiza un esquema similar a fundación, si en esta última nos mostraba una evolución histórica y social, aquí se recrea en la evolución de los robots (algo así como etapas de desarrollo robótico). Lo que crea un paralelismo muy interesante entre ambas series (posteriormente se entrecruzan ambas líneas, pero aún no he llegado a ese punto).

A través de Susan Calvin, una experta robopsicologa, asistimos a toda la evolución en la tecnología robótica:
 - Robbie: es un robot que cuida de Gloria, una pequeña que se siente muy unida a su cuidador mecánico; pero su madre no lo ve con buenos ojos, así que decide deshacerse del robot y sustituirlo por un perro. 
Los inicios de la robótico plantean dilemas laborales (nuevos luditas), sino también de interacción social, ubicación del nuevo componente... además de plantear la existencia de los robots como objeto determinado o como integrante de un grupo general.

- Sentido giratorio: en una expedición en Mercurio un robot comienza a realizar giros constantemente y los técnicos (Powell y Donovan) descubren que se debe a un equilibrio de conflicto entre las leyes de la robótica (cuando una crece se aleja y cuando disminuye vuelve a acercarse).

- Razón: quizás uno de los más divertidos, por lo hilarante de la situación. Nuevamente Powell y Donovan se enfrentan a un problema, en este caso se trata de un robot que ha de ser preparado para que se encargue de la Estación solar solo. Pero todo comienza a torcerse cuando el robot desarrolla un razonamiento sobre su existencia y, además, un concepto de religión en el que los humanos deben ser relegados (así lo dicta el Maestro)
Obviamente este relato retrotrae a Descartes, además de añadir el componente de la religión como primera iniciativa para explicar nuestra existencia.

- Atrapa esa liebre: los robots han evolucionado tanto que ahora hay jerarquías y un robot puede coordinar a un grupo (dedos); si añadimos el principio de iniciativa con el que se les ha programado tenemos entes que pueden tomar decisiones propias. Sin embargo, nuevamente encontramos un conflicto entre las leyes, pero al igual que en los casos anteriores Powell y Donovan llegarán a resolverlo.

- Embustero: un relato muy interesante en el que se juega con la idea del aprendizaje social de decir mentiras piadosas para evitar dañar al otro. 

- Pequeño robot perdido: Susana en persona es la encargada de descubrir dónde se encuentra el robot que ha desaparecido cuando uno de los científicos le dijo que "se perdiera"; además todo debe llevarse en el más estricto secreto, ya que con los robots que trabajan en la Hiperbase son robots a los que se les ha modificado levemente la primera ley.
En este relato encontramos que los robots saben jugar al escondite, pero que además son capaces de involucrar a otros (con lo que ya hablamos de un juego colectivo), y si lo comparamos con las etapas infantiles este hecho es de suma importancia en el desarrollo y socialización.

- Evasión: ahora los robots han evolucionado tanto que existe un Cerebro que puede ser la solución para desarrollar una máquina interestelar, sin embargo los cálculos han dado tantos problemas que una de las máquinas pensantes se ha autodestruido. Ahora intentan averiguar qué ha generado en conflicto; lo que no se esperan es el mecanismo de autodefensa psicológica que utilizara Cerebro para realizar los cálculos.
Nuevamente nos encontramos con un componente sumamente humano utilizado por la tecnología para autoprotegerse, además de añadir un paso más en la evolución como psique compleja.

- La evidencia: aquí se produce un punto de inflexión, cuando un robot humanoide intenta acceder a un puesto en el gobierno.

- Un conflicto evitable: las máquinas ostentan el control económico y social, pero su gobierno ha comenzado a cometer ciertos errores. Un análisis en profundidad demuestra que quizás esta coyuntura ya fue prevista y que nos están llevando hacia un futuro "como respuesta general a la situación del mundo y a la psicología humana como un todo".

Ya veis todo un recorrido por el desarrollo de la psique de los robots, pero en los últimos relatos, Asimov, va introduciendo interrogantes sobre la relación entre la humanidad y la tecnología que quedan en el aire y que supongo resuelva en las siguientes novelas.

AutorIsaac Asimov
EditorialEdhasa
Precio Aprox.13 Eur.
Sentimiento*Yo
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

PD: Aviso para navegantes: nada que ver con la película homónima. 

Fe de erratas: primera edición en rústica de julio 2019:
- Pág 231: "El Cerebro no dirá cuál de las unidades es la que encierra el dilema" (por contesto debería ser nos).
Pág 240: "Sí, y vamos a tener que esperar q que se den cuenta de que algún loco os ha encerrado aquí dentro. " (por contesto debería ser nos).

lunes, 6 de junio de 2022

En busca de Philip K. Dick (Anne R. Dick)

"El 1 de abril, Phil vino corriendo del campo seguido de cerca por Hatte, Jayne y Tandy. Los cuatro parloteaban muy nerviosos sobre el platillo volante que acababa de aterrizar. Casi me habían convencido cuando recordé que era el Día de los Inocentes. Nuestro tercer aniversario. Esa noche lo celebramos cenando rosbif y, de postre, una tarta de limón con merengue que hicieron Phil y las niñas."

Al inicio de la segunda parte del libro, Hatte, una de las hijas de Anne le advierte sobre el riesgo de perderse en el mundo del escritor, pero ella sigue adelante con el proyecto de redescubrir a Philip K. Dick. Un proyecto lleno de complejidad que lleva asociada el descubrimiento de la persona, una revisión de los acontecimientos y gestión emocional.

Es indudable que la figura del escritor ha congregado a su alrededor todo un séquito de seguidores, estudiosos, fans... y que llegados a este punto se desdibuja la linea que divide el mito de la realidad. Indudablemente Dick fue un escritor prolífico que marcó una época y cuya lectura todo tipo de reacciones.

Anne R. Dick realiza un recorrido de redescubrimiento del hombre que fue su amigo y marido ejemplar, para confrontarlo con la versión más siniestra de Dick y averiguar cuál de ellos es el real. Aquí podemos encontrar acontecimientos cotidianos y tiernos, ingresos en psiquiátricos, consumo de drogas, relaciones sentimentales turbulentas, matrimonios (muchos), paranoia... sin olvidar todo el material que el escritor fue creando a lo largo de su carrera (con muchas situaciones y personajes tomados de la realidad).

La novela consta de tres partes y aunque al principio pueda chocar que no sigan una secuencia temporal, al final te das cuenta de que la estructura presentada tiene todo el sentido del mundo. La primera parte son los años que van desde que se conocen Anne R Dick hasta que se separan (1958-1964) y en los que la pareja vive en Point Reyes Station; unos años felices en los que se mezclan la vida familiar, intelectual y la creación de las grandes novelas de autor.

La segunda parte va desde 1964 a 1982 (año en el que muere), años de consumo de drogas, una creciente paranoia, búsqueda infructuosa de una vida familiar (tuvo cinco matrimonios), ingreso voluntario en un psiquiátrico... 

Finalmente la autora nos acerca a la infancia y adolescencia del autor, para terminar de comprender la evolución de Philip K. Dick (aunque también para poder encontrar nuevamente la personalidad más amable del escritor).

La novela es un fabuloso compendio de entrevistas, investigación, recuerdos de amigos o conocidos (por sus páginas desfilan nombres como Tim Powers o Marion Zimmer Bradley)... además al introducir comentarios y reflexiones personales ofrece un contrapunto muy interesante a la lectura. Si a ello sumamos que está escrito de una forma directa, madura y franca obtenemos como resultado una visión muy personal del derrumbe de un genio. 

AutorAnne R. Dick
EditorialGigamesh
Precio Aprox.19 Eur.
Sentimiento*Genio y locura
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona