lunes, 13 de octubre de 2014

El valle del asombro (Amy Tan)

"Pero ¿cómo puede comprender alguien el sufrimiento de otro a menos que haya sentido la llaga lacerante en el momento de abrirse la herida?"

Las relaciones familiares son complicadas y difíciles (cada navidad me convenzo de ello); y por supuesto el vínculo madre/hija es el que más nos influye y nos marcará en nuestra vida adulta, tanto positiva, como negativamente.

Precisamente, Amy Tan, centra su novela en este vínculo entre madre e hijas a lo largo de tres generaciones (aunque realmente lo que nos  muestra es la ausencia o la ruptura de esta relación).

El eje principal es Violeta, hija de Lulú (dueña de una casa de cortesanas en Shanghái).
Violeta vivirá su infancia y adolescencia con la sensación de carencia de afecto por parte de su madre, pero todo se complica cuando su padre, del que no tenía conocimiento, se presenta ante su madre para decirle dónde está su hijo pequeño (del que Violeta tampoco tenía conocimiento). De repente, Violeta se encuentra con la necesidad de digerir que tiene un hermano pequeño y un padre chino, lo cual le genera un sentimiento ambiguo respecto a su posición dentro de la sociedad (ahora ya no es americana "pura").

Obviamente, Lulú quiere recuperar a su hijo, pero en su intento acabará perdiendo a su hija, ya que Violeta no conseguirá embarcar y acabará vendida a una casa de cortesanas.
A partir de este momento, a Violeta no le queda otra opción que madurar y sobrevivir a las circunstancias ("Resiste mucho, obedece poco" se repite a lo largo del libro como un mantra). Serán años de sufrimiento y felicidad, de crecer y sacar el mejor provecho de su situación, de progresar y madurar.
Sin embargo, acabará repitiendo casi los mismo errores que su madre, ya que perderá a su hija.

En lo que respecta a Lulú, será casi al final del libro que la autora nos cuenta la historia que le ha llevado a amar a un hombre cobarde y regir una casa de cortesanas en Shanghái.

Tres generaciones de mujeres separadas, tres vidas marcadas por la ausencia de hijas/madres.

Si soy sincera esperaba mucho más de este libro, ya que todo el mundo hablaba maravillas de la autora y sus anteriores novelas habían sido best-seller.
Sin embargo, no ayudo demasiado un inicio lento y un periplo de desgracias, al más estilo chino, para terminar con un final edulcorado.
Al final me quedo con la sensación de haber asistido a una historia demasiado larga y tortuosa que en determinados momentos me ha conmovido, pero que en otros (los más) me era completamente ajena.

Un poco defraudada dejo próximas lecturas de esta autora para mucho más adelante, no acaba de convencerme su estilo. 

AutorAmy Tan
EditorialPlaneta
Precio Aprox.10 Eur.
Sentimiento* Deseos de darles
 dos bofetadas
 para que espabilen 
Valoración
Obtenido enE-book

PD: Durante toda la lectura no he podido pensar que es la versión china de "Memorias de una geisha" de Arthur Golden.

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