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lunes, 8 de septiembre de 2025

El caballo ciego (Kay Boyle)

  "Ningún hombre, ni mujer, ni chica, ni irlandés, ni doctor, ni veterinario ni ciencia, ninguna clase de sabiduría humana puede salvarlo ni devolverle la vista, pensó mientras abría el portón_ se quedará ahí temblando, paralizado por el miedo, en estado de ceguera incurable y terror incurable hasta que lo sacrifiquen."

No me sonaba de nada el nombre de Kay Boyle, pero por la fecha de nacimiento la situé cerca de Irène Némirovsky y Eudora Welty; y por las relaciones raras que hago eso me pareció una buena señal. Además Boyle era educadora (+1 punto) y una novelista cuentista como Welty (+ otro punto). Con este razonamiento y en menos de cinco minutos decidí llevarme un libro que estaba sobre un contenedor.

La novela corta retrata una familia en la Europa de posguerra (1938) y gira en torno a las relaciones familiares.
Nina, regresa a casa para pasar las vacaciones y su padre le regala un caballo; sin embargo poco después el animal sufre un ataque que lo deja ciego. Las única opción es sacrificarlo y es en este instante cuando el enfrentamiento entre madre e hija estalla (el padre queda atrapado en medio, aunque finalmente tomará partido).
El caballo se convierte en el centro de una lucha familiar que destapará heridas, traumas, pérdidas... Una lucha entre el pasado del padre (que abandono su sueño artístico), Nina que está en la antesala de la vida adulta (que se debate entre lo que quiere y las restricciones sociales) y su madre (representación perfecta de la madre castradora).

La lectura va destapando poco a poco todo el dolor y el sufrimiento de los personajes; es como si la ceguera del caballo les hubiera quitado una venda de los ojos y los enfrentara directamente con su historia, sus decisiones... 
Es muy interesante ver cómo según se avanza en la lectura la atmósfera va siendo cada vez más inquietante y violenta (nada que ver con la imagen inicial que roza lo insustancial); además de mantener en vilo el desenlace (hasta la última página todas las opciones son posibles).

La novela nos adentra en lo profundo de las relaciones familiares a través de los de los saltos temporales y diálogos internos de los protagonistas y (recurso literario que puede chocar y confundir al principio); pero quizás lo que más destacaría de la narración de Boyle es la capacidad de mantener una prosa detallista, casi sensorial para acercarse a la psique y adentrarnos en las contradicciones humanas, en el conflicto oculto (tanto con uno mismo, como con los otros). 
Simplemente una delicia!

El relato tiene muchos elementos para analizar: la madre que en ningún momento se menciona su nombre, la utilización de personajes secundarios como espejos o contrastes de los protagonistas, la vista como elemento de valía o la ceguera ante el conflicto.... Boyle utiliza un sin fin de simbolismos para adentrarnos en temas tan complejos como el papel de la mujer, el matrimonio, el amor (correspondido o no), el deber, el deseo, el enfrentamiento entre madre vs hija, las expectativas sociales.... Además implícitamente podemos vislumbrar en la periferia del escenario una sociedad marcada por la guerra, la tensión política y con personajes abatidos y desilusionados (el padre artista bohemio).

Por último, no quiero dejar de mencionar la portada de la novela, ya que creo que refleja con gran precisión el relato, además de tener un gran simbolismo (los tres peones y el caballo en el centro del triángulo); simplemente magistral y a la altura de la novela de Boyle.

Autor Kay Boyle
Editorial Muñeca infinita
Precio Aprox. 19 Eur.
Sentimiento*  conflicto interno
Valoración

Obtenido en Encontrado

lunes, 29 de enero de 2024

Las mujeres (T. C. Boyle)

"Se sumieron en la rutina: Frank pasaba el tiempo bien en el estudio, bien fuera, con los hombres dando órdenes, siempre más exigente que el mismísimo Demiurgo, mientras que el resto de cosas eran asunto de ella, y eso era bueno, la llenaba de vida, porque era trabajo y eso mimos había hecho para Georgei y ahora haría por Frank, su marido."

Ni idea de quién era Frank Lloyd Wright, mi incultura alcanza grandes niveles en ciertas ocasiones. Pero google viene al rescate y me informa de que fue un arquitecto conocido por una filosofía de la arquitectura orgánica, autor de obras tan emblemáticas como Guggenheim New York, el hotel Imperial de Japón, la Casa de la Cascada (vale, esa imagen si que la tenía en mente, pero sin asociar a un nombre) o la archiconocida Taelesin (renacida como ave Fenix en dos ocasiones).

La arquitectura queda lejos de mi zona de interés y no tengo predilección por la obra de Wright, ni siquiera era consciente del personaje; pero me resultaba atractiva la premisa del libro: presentar la biografía ficcionada del arquitecto visto desde la visión de sus compañeras. A priori, un ejercicio interesante de biografía, más cuando la cronología es inversa; es decir comenzamos con el encuentro con Olgivanna, para pasar a Miriam y Mamah. Tres mujeres que marcaron la trayectoria del arquitecto y que nos ofrece una perspectiva completa del genio visionario del siglo XX. Pero creo que la novela adolece de ciertas carencias y que no está a la altura narrativamente de "Los Terranauras",

Guggheim NY
El inicio es una auténtica jaula de grillos que resulta, cuanto menos, desconcertante; el arquitecto está con su nueva pareja (Olgivanna) y la anterior (Miriam) quiere demandarle, sus proyectos hacen aguas por todos lados... su vida es expuesta en medios de comunicación y se enfrenta a demandas, juicios...
Poco a poco y retrospectivamente vamos construyendo la identidad del diseñador de interiores, genio de la arquitectura, pero con cierta tendencia al caos, al descontrol financiero y la contabilidad flexible (directamente podría definirse como trilero). 

Un relato que nos adentra en una vida llena de turbulencia amorosas, desencuentros financieros, creación de comunas (cuanto menos cuestionables en el aspecto pedagógico, ya no digamos humano)... Un intento de comprender el personaje marcado por la perdida traumática de su amor en un incendio provocado, pero que no acaba de funcionar.

Una historia estrambótica donde la realidad supera la ficción (con creces) que nos adentra, de la mano de un estudiante, en el ámbito más doméstico y terrenal del arquitecto. Narra su experiencia con el gran arquitecto, sus impresiones y sus recuerdos de esos años en Talesin en el que se mezclan sus primeras experiencias con el amor y su camino hacia la madurez... Una narración poco objetiva y afectada por la estela de la figura de Lloyd Wright, pero que nos acerca a esos años convulsos marcados por las exclusivas que sus protagonistas hacen (unos años en los que el arquitecto es noticia por las demandas o porque se ve obligado a camuflar a su nueva amante como ama de llaves, las declaraciones de Miriam y su adicción a la morfina... donde la arquitectura casi quedaba olvidada tras los escándalos).

Casa de la cascada
Es interesante como el narrador, muchas veces, rompe la tercera pantalla en los prólogos que preceden a cada una de las partes de la novela; una retahíla de reflexiones sobre los acontecimientos con la perspectiva que da el tiempo y que nos acerca a una de las figuras más controvertidas del siglo XX. 

Amantes, mujeres, proyectos, prensa rosa... se entremezclan en una biografía peculiar que no logra recrear el interés, ni la empatía por sus personajes. Al contrario, da una visión mediocre del arquitecto y tampoco logra resarcir a las mujeres de su entorno, las cuales quedan retratadas como una justificación del devenir de Lloyd (traumatizado por la pérdida de su gran amor).

El planteamiento del libro, como una cronología inversa en la que se reconstruye la historia desde el final hacia el origen, para justificar y comprender el desarrollo personal del arquitecto (que tiene un reflejo en su obra), puede tener su razón de ser pero me ha dejado un vacío en el inicio que no he logrado llenar a pesar de comprender el punto de inflexión que supuso la muerte de Mamah.
Al final el ejercicio de perspectiva queda un poco en el aire porque en realidad es la visión de un estudiante que recuerda aquellos años convulsos e intenta reconstruir los acontecimientos desde la perspectiva de Olgivanna, Mirian y Mamah.

Interesante en cuento pone el foco en las mujeres, pero me esperaba más de este recorrido por los grandes items de la arquitectura.

AutorT. C. Boyle
EditorialImpedimenta
Precio Aprox.27 Eur.
Sentimiento*Arquitectura orgánica
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona


lunes, 14 de junio de 2021

Los Terranautas (T. C. Boyle)

  "Esta vez no había artificios. Estábamos condenados y lo sabíamos. El centro de mando era un horno y dentro íbamos de un lado a otro, inquietos, todos intentábamos hablar a la vez, y en lo que pensaba era en que si alguien intentaba interrumpir el encierro me pondría hecho un basilisco, ya fuera algún miembro del equipo o D.C. en persona, porque la única forma de que me sacaran de aquí era con los pies por delante."

Tengo un vago recuerdo de haber sentido la noticia de que un grupo de personas se encerraban en una cúpula que simulaba una pequeña biosfera, con la intención de comprender las relaciones que se producen en un ecosistema cerrado y con la vista puesta en los futuros viajes espaciales y la posible colonización (repetimos la historia de apropiación). Poco más os puedo decir, ya que en 1991 yo estaba en otros menesteres y no sé en que acabo todo en tinglado.

Tomando este hecho Boyle nos entrega una novela sorprendente, en la que disecciona las sinergias grupales en un entorno aislado, pero vigilado (este es un hecho importante porque supondrá un elemento más del ecosistema). 

Es 1994 y la misión dos pretende limpiar la imagen que ha dejado la misión uno al tener que interrumpir su encierro por un accidente. Ahora, ocho personas (cuatro mujeres y cuatro hombres) después de muchas pruebas y entrenamientos pretenden encerrarse durante dos años en una cúpula de vidrio que encierra todo un ecosistema.
En el proyecto que pretende ser una prueba piloto para el posible asentamiento en Marte, no deja de ser un reality (al más estilo Gran Hermano) retransmitido por los medios de comunicación o vendiendo entradas para ver lo que pasa dentro de la cúpula. Mientras esto transcurre fuera dentro de la campana de cristal se gesta lo que es una muerte anunciada, ya que pronto comienzan los problemas de oxígeno, falta de alimentos y los conflictos entre sus habitantes (además de las interferencias desde control no ayudan porque impone sus intereses y su política).

La gestión y puesta en marcha de este nuevo mundo no está exenta de las sinergias que se producen entre las personas y que se amplifican por estar encerrados y ser un grupo pequeño de personas (si no recordar el confinamiento del año pasado), desde esta perspectiva la novela se convierte en todo un análisis de los sentimientos de los personajes: celos, envidia, alianzas, deseo, intereses que se solapan... se suceden vertiginosamente y eclipsan el componente científico de la misión. Porque quizás el quid de la cuestión de vida en otro planetas no es tanto la tecnología, si no aprender a gestionarnos como sociedad.

En la novela hay un guiño y muchas referencias a la biblia, como por ejemplo los apodos de las personas que dirigen toda la misión (Dios Creador, Judas y Jesús), los tres elementos que confluyen en el proyecto (biosfera, control y el grupo de investigadores), los tres narradores a través de los cuales reconstruimos los hechos acontecidos durante ese periodo de tiempo... y algún detalle más que más vale que vayáis descubriendo.

"Los terranautas" es la primera novela que leo de Boyle y me ha gustado mucho esa combinación de psicología y ciencia; esa maraña de desarrollo de las relaciones entre los personajes con los tecnicismo de la vida dentro de la cúpula no se hace pesado, ni mucho menos. Y es que al final, el peso del éxito o del fracaso depende de quién consiga cumplir sus objetivos, y eso tiene mucho que ver son las relaciones de poder y los roles que asumimos.

AutorT.C. Boyle
EditorialImpedimenta
Precio Aprox.26 Eur.
Sentimiento*Nada entra, nada sale
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

Fe de erratas: primera edición de Impedimenta septiembre de 2020:
pág 283- "..., y si alguien me hubiese dicho que desde del encierro E. había estado...".
pág 314- "...el trabajo físico me ayudo a hacer limpia mental".
pág 405- ".¿Te conté que allí vi una vez vi un jaguar?".