lunes, 25 de marzo de 2024

La fiebre del heno (Stanislaw Lem)

"Es como en la fotografía. Me refiero a la reticular de una foto. A simple vista se reconocen los contornos de las formas pero no los detalles. Si se observa a través de una lupa, parece que se ven mejor, pero enseguida todo vuelve a diluirse. Pero si empleamos una lupa especialmente potentes, la imagen desaparece, porque se descompone en pequeños puntos aislados. Cada punto parece por separado, y juntos carecen de sentido."

Ahora que comienza la época de alergias y por la calle puedes identificar claramente quienes estamos bajo ese influjo, parece obvio adentrarnos en una novela de ciencia ficción-suspense en el que las víctimas y el investigador sufren rinitis alérgica. 
Este nexo de unión marca la linea general de la novela, ya que podemos atribuir esta coincidencia a la casualidad o a una probabilidad estadística (ya veremos qué pasa con las muertes). 
Durante toda la novela se navega en este escenario ambiguo en el que se busca uno o varios culpables, a la vez que se admite la posibilidad de que los hechos puedan ser atribuidos a una serie de circunstancias que no tienen ningún culpable.

En este contexto, seguimos los pasos de la investigación realizada por un astronauta, que debido a la rinitis quedó fuera de la tripulación a Marte (un contrasentido que recalca en varias ocasiones y no deja de tener un punto irónico). Él es el encargado de investigar la muerte de varios hombres que se han producido en un balneario de Nápoles; a pesar de tener perfiles muy diferentes, todos ellos han padecido episodios de locura que han culminado con su muerte o se han suicidado.
El investigador intenta realizar un perfil de las víctimas (hombres de mediana edad, de viaje solas y con alergia) y encontrar el nexo de unión que aclare el puzzle que representan los casos por separado (en algunos momentos parece que se va a producir el clic que desentrañe todos los acontecimientos).

A pesar de que le estoy cogiendo el gusto a Lem, no puedo obviar que en un principio me descolocó que comience con una huida en coche (extraña y desconcertante), para a continuación meterte en medio de un atentado en el aeropuerto (suma y sigue al caos, ahora ya no sabes qué está pasando y si tiene relación con la persecución o es casualidad). Después de estas primeras páginas, lo único que te queda es dejarte llevar hasta un desenlace sorprendente.

La introducción ofrece alguna pista al mencionar como posible germen de la novela el episodio en el que Lem tiene que mudarse de ciudad con su familia y en las cajas simplemente pone "LEM" porque es un apellido muy poco común y nadie más se apellidaba así en Lvov. Pero, ¡oh! sorpresa, el mismo día, en el mismo tren y en el mismo vagón había otra persona apellidada Lem.

 Como conclusión: Lem mola, pero es muy complicado de explicar.

Autor Satanislaw Lem
Editorial Impedimenta
Precio Aprox.  22 Eur. 
Sentimiento* Probabilidad y caos
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

lunes, 18 de marzo de 2024

Qué difícil es ser dios (Arkadi y Borís Strugatski)

"Creímos  que, aunque la lucha fuera perpetua y encarnizada, saldríamos victoriosos de ella. Creíamos que siempre distinguiríamos claramente el bien del mal y los amigos de los enemigos. Nuestras ideas eran correctas en líneas generales, pero pasamos por alto muchos otros factores. Por ejemplo, no os imaginábamos cómo serían estas noches, aunque sabíamos perfectamente que iban a existir."

Después de leer "Stalker: Picnic extraterrestre" e intentar ver la adaptación cinematográfica de 1979 (considerada de culto, pero que yo no conseguí pasar de los 20 minutos) no tenía muchas ganas de continuar con los hermanos Strugatski.
Pero el estrés y el deseo de alejarme totalmente de la realidad me condujeron a esta novela (además ¡la portada es superchula!); como había pasado bastante tiempo decidí dar una segunda oportunidad a una obra de referencia dentro del género (más cuando he redescubierto a Lem y podría pasar los mismo con los hermanos Strugatski).

Así que me metí de lleno en la lectura sin saber de qué iba la novela; y me encontré en un inicio que tres niños que se han escapado del orfanato para disfrutar de una tarde de juegos de simulación en un paraje solitario. 
Acto seguido el escenario y los personajes (aparentemente) cambian radicalmente y nos encontramos con Don Rumata, un aristócrata de Arkanar que en realidad es un agente encubierto de la Tierra. Él se encuentra en este planeta como observador de la sociedad de Arkanar, la cual está en un período similar a la Edad Media de la Tierra. Una sociedad brutal y oscura donde las persecuciones intelectual se ha desatado sin ninguna traba (no solo recuerda los tiempos de la inquisición, sino que encontramos referencias a hechos más recientes como la noche de los cuchillos largos).

En este complejo contexto, Rumata se camufla bajo su imagen de hombre galán y versado en duelos, mientras investiga la desaparición del Doctor Budah y observa alarmado como el reino se convierte poco a poco en un estado policial fascista. Consciente de los hechos intenta avisar a sus colaboradores de que no pueden quedarse como meros observadores, pero acaba claudicando y continuando con su cometido. Sin embargo, su visión de la situación hará que luche contra los elementos e intente salvar a científicos, escritores, profesores... perseguidos por el régimen, el cual, obviamente, juega con ventaja y acabará apresando/asesinando a demasiada gente.

Durante todo el libro se desarrolla el conflicto interno de Rumata sobre la norma de ser un mero observador y no poder intervenir en el transcurso de unos acontecimientos que cada vez le parecen más preocupantes (¿a qué os recuerda esta directriz?).

La lectura me ha gustado mucho ya que tiene de todo: aventuras, intrigas, dosis de humor, unos diálogos ágiles y para enmarcar... Podríamos quedarnos aquí y disfrutar de este cúmulo de trepidantes aventuras, pero ésto es solo la superficie, porque debajo encuentras reflexiones sobre la construcción social, la persecución de los totalitarismos, conflictos morales... En resumen, todo un análisis sobre la condición humana y su pérdida como detonante del progreso.

Autor Arkadi i Boris Strugatski
Editorial Gigamesh
Precio Aprox. 16 Eur. 
Sentimiento* 1º Orden General
Valoración

Obtenido en E-Book

lunes, 11 de marzo de 2024

La Máquina se para (E. M. Foster)

"El día transcurría penosamente. Los pasajeros permanecían cada uno en su camarote, evitándose con una repulsión casi física, y ansiosos por volver a hallarse bao la superficie terrestre. Eran ocho o diez, en su mayoría hombres, que habían sido enviados desde las guarderías públicas para vivir en las habitaciones de los que habían muerto en diversos lugares del globo."

Me resulta chocante que esta distopía haya sido escrita por la misma persona que "Una habitación con vistas". Sin embargo, lo que me ha desconcertado aún más es que, según la introducción, los temas centrales de esta novela corta están presentes en el resto de las obras del autor y eso presagiaba una constante preocupante (dado mi anterior encontronazo con Foster). 
Ahora bien, contra todo pronóstico "La Máquina se para" me ha fascinado. Y no sé si trata los mismos temas o no; la verdad que poco me ha importado a la hora de descubrir el declive de un mundo, la perdida del concepto de belleza, el deseo por conocer y de desentrañar la complejidad que muestra uno de los personajes o como surge el germen de la religión cuando todo empieza a fallar... Todos estos aspectos construyen un relato postapocalíptico complejo y sorprendente.

Condensados en muy pocas páginas encontramos una Tierra que ha sido abandonada, ya que no es posible la vida en ella, y donde las personas se han confinado y creado un mundo subterráneo. Esta nueva sociedad vive encerrada en pequeños cubículos, sin contacto físico, y donde todo está automatizado y gestionado por la Máquina; la población se dedica a la búsqueda de ideas y realizar teleconferencias bajo el constante zumbido de la máquina (una especie de ruido blanco que les reconforta).
En este contesto Vasthi recibe la llamada de su hijo, que le pide que la vaya a ver para comentarle algo que no quiere hacer por videoconferencia. A pesar de no ser habitual, ella acaba cogiendo una aeronave para ver a Kuno, el cual le cuenta que ha estado en la superficie. Ella recrimina su peligroso comportamiento y le recuerda que tales hechos conllevan una condena de desahucio (lo que prácticamente es una condena a muerte).
Vasthy regresa a su cubículo e intenta continuar con su vida, pero pasados unos años su hijo vuelve a ponerse en contacto con ella para avisarle de que la máquina se está parando. Y a pesar de su escepticismo empieza a observar como las cosas empiezan a fallar poco a poco hasta que la máquina deja de proporcionar alimentos, las luces se apagan y finalmente el zumbido se detiene (la escena final es un broche de oro a una secuencia de acontecimientos).

La novela muestra una radiografía que indudablemente nos recuerda el confinamiento del covid, pero creo que sería una comparación demasiado obvia y un demasiado escueta de una obra que es en definitiva una versión de la Alegoría de la Cueva de Platón.
 
AutorE. M Foster
EditorialEl Salmón
Precio Aprox. 14 Eur.
Sentimiento*Ruptura
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona