lunes, 31 de octubre de 2022

El club de lectura para matar vampiros (Grady Hendrix)

   "Durante todo el camino de vuelta, los labios de Patricia estuvieron saboreando al sobrino de Ann Savage: especies terrosas, cuero, una piel poco familiar. El recuerdo hacía que la sangre burbujeara en sus venas, pero después, abrumada por la culpa, se cepilló los dientes dos veces y, tras encontrar un viejo frasco medio vacío de Listerine en el armario del pasillo, estuvo haciendo gárgaras hasta que sus labios tuvieron el sabor del aroma de menta artificial.

Ya he contado en alguna ocasión que cuando en las noticias comentan la desaparición de alguien siempre pienso que han sido el Sabbat (quizás no es la explicación más plausible, pero añade un componente desquiciado a mi realidad). Y ahora en la construcción de mi realidad perturbadora he incorporado a un vecino, que estoy convencida es un vampiro (tengo un listado de hechos raros al respecto); así que siendo practicas al respecto necesitaba información actualizada...Y, además, el libro Hendrix me ofrecía ciertos paralelismos que me parecían divertidos: me gustan los clubs de lectura y siempre es bueno saber matar vampiros (hay que estar preparada).

Imaginar el típico barrio estadounidense de clase bien en los años 90, imaginar sus casas con jardín, los niños/as jugando en la calle tranquilamente, los padres trabajando en la ciudad y las mujeres en casa preparando la cena, organizando eventos... Una vida plácida y jerarquizada, en la que uno tiene un rol muy específico. 
Patricia deambula por este escenario, pero un marido cada vez más ausente, unos niños adolescentes y una suegra con demencia empiezan a socavar su integridad y comienza a percibir su existencia como anodina e insignificante. Sin embargo, desde que se unió al club de lectura las cosas han empezado a cambiar; allí, a parte de comentar novelas sobre crímenes reales, puede hablar sobre su familia, sentimientos o simplemente desahogarse y decir lo capullo que son sus hijos y/o marido.

Para sus maridos el club es una actividad inofensiva, hasta que Patricia acusa a su nuevo vecino, James Harris, de ser un traficante de drogas (en el fondo piensa que es un vampiro, pero apuesta por una estrategia con más oportunidades de éxito). Cuando la bomba estalla, sus maridos toman cartas en el asunto e intentan mostrar a sus mujeres que se han dejado llevar por su afición o directamente las califican de locas; pero Patricia es cabezota y aunque lo intenta una voz en su cabeza le recuerda que la desaparición y muerte de los niños/as está relacionada con James (además recuerda lo que vio en la furgoneta).

Es una lucha que llevará años, ya que James va haciéndose hueco en la sociedad del barrio y guarda las apariencias; además de hacer ganar mucho dinero a los maridos y de impulsar su carrera (así tiene su apoyo garantizado por si las mujeres vuelven a intentar otra ofensiva). 

La novela mezcla situaciones desquiciantes con contrapuntos escalofriantes, tanto que podría interpretarse como una sátira de una sociedad estática, clasista, racista y machista (con maltrato físico incluido); y aunque hay algo de ello creo que lo primordial es la intención de reflejar cómo es el rol de padre/madre (tal como afirma el autor al inicio).
Lo que es indudable es que la mezcla de lo cotidiano con lo fantástico funciona a la perfección de la mano de Hendrix y me lo he pasado genial (y ojo con ese apoteósis final de muerte y destrucción).

AutorGrady Hendrix
EditorialMinotauro
Precio Aprox.19 Eur.
Sentimiento*Drácula vs mamá
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

PD: Como guinda, tenemos la lista de lectura del club de lectura por si os interesa adentraros en el thriller.

Fe de erratas: edición 2021:
- Pág 180: [...] "No está conduciendo su coche por Six Mile ni haciéndole nada los niños" (por el contexto sería a los niños)

lunes, 24 de octubre de 2022

Robots e Imperio (Isaac Asimov)

"- Ni yo, amigo Daneel. No soy humano, No experimento directamente la posesión de una mente humana, con toda su complejidades y contradicciones, así que no capto el mecanismo, o mecanismos, al que responden. Aparentemente, las multitudes se manejan más fácilmente que los individuos. Parece una paradoja. Mucho peso es más difícil de levantar que poco peso.
"


La vuelta al cole supone también ir retomando sagas pendientes y, por supuesto, no podía faltar mi PLA.
Con esta novela ya he pasado el ecuador de la programación y empiezan a confluir la linea de robots y fundación, aunque aún estamos lejos del tiempo de la caída del imperio (es que ni ha comenzado).

Nuevamente se vuelve a jugar con los límites de las tres leyes de la robótica y por ende, del posible paralelismo con la psicohistoria (es interesante cómo se comienza a plantear el primer esbozo y se abona  el terreno para lo que vendrá). 
Sin embargo, lo más relevante es que se plantea claramente la insuficiencia de las tres leyes de la robótica y se ve la necesidad de formular una directriz previa (Ley Zeroth), de la que no diré nada por no hacer más spoiler, pero que es un concepto llamativo en cuanto a la complejidad y las variantes morales que puede encerrar (además de la paradoja de ser promulgada por un robot).

En la novela han pasado doscientos años y nuestro querido investigador de cabecera, Elijah Baley, ha muerto hace tiempo. Aunque el escenario ha cambiado bastante desde que Elijah resolvía crímenes: el sueño de la expansión colonizadora es una realidad y parece que ha dado poder a los colonos, debilitando la posición de los espaciales (además Solaria ha sido abandonada y nada se sabe de sus habitantes).
Gladia, por su parte, vive sus últimos años en una especie de espera del final junto a Daneel y Giskard, hasta que es requerida para investigar la extraña desaparición de los habitantes de Solaria y la destrucción de dos naves que aterrizaron en el planeta. De este modo, Gladia, se embarca en un viaje que la llevará a Solaria, Baylemundo y la Tierra (un viaje que de algún modo se convertirá en una especie de viaje iniciático para Gladia).

Esta investigación inicial es la excusa de Amadiro (viejo enemigo de Elijah y Fastolfe) para iniciar un plan de venganza contra la Tierra; después de décadas de frustración por fin ve su oportunidad para acabar con la expansión colonizadora de la Tierra y hacer, así, que la galaxia sea únicamente para los espaciales (y los auroranos como líderes naturales de los espaciales). 

Durante toda esta crisis Gladia sufrirá una conversión y descubrirá un objetivo por el que luchar, pero los principales protagonistas son los dos robots que la acompañan, que en todo momento intentan impedir la crisis buscando las sinergias ocultas de los acontecimientos, a la vez que desarrollan todo un sistema de racionalización sobre sus límites. Durante la lectura seremos testigos de las grandes conversaciones que mantiene ambos robots, en las que se mezcla reflexiones muy interesantes sobre la moral, la ética o los sentimientos (o lo más parecido a lo que un robot puede definir como tal).

Otro aspecto que me ha llamado la atención es la exposición clara de que una sociedad endogámica está condenada al fracaso y su propia aniquilación, por ello la colonización y expansión es un mecanismo que evita la decadencia; ahora bien, no queda claro quiénes han de realizar la colonización, de momento lleva ventaja la Tierra y parece que los espaciales con la combinación de aislamiento y una sociedad basada en la utilización de robots acabará desapareciendo (a la espera de saber qué ha pasado con los habitantes de Solaria).

Quedan muchas cosas en el tintero, algunas por no hacer más larga esta entrada y otras por no hacer un spoiler en toda regla, pero realmente daría para hablar mucho y tendido. Lo sorprendente es que el inicio me resultó un poco más lento que las novelas anteriores (no hay un asesinato al comienzo, eso siempre da mucho impulso), pero según iba desarrollándose la historia me ha parecido mucho más atrayente que las investigaciones policiales. Aquí está planteada claramente la complejidad de la crisis (curioso como a través de este concepto, Asimov, hace presente el motor de desarrollo de la Fundación), además de ser una historia plagada de diálogos entre los dos robots que son casi diálogo socráticos.

AutorIsaac Asimov
EditorialDebolsillo
Precio Aprox. 10 Eur.
Sentimiento* Chispa
Valoración

Obtenido enBibliotecas de Barcelona

PD: en un momento dado se hace un guiño mencionando la leyenda de un robot que ocupó un cargo en el gobierno, se trata de Stephen Byerley el protagonista del relato Evidencia de "Yo robot".




lunes, 17 de octubre de 2022

Marte verde (Kim Stanley Robinson)

 "La mayor parte del regolito de Marte era tan árido que cuando el agua lo tocaba se producían poderosas reacciones químicas -se liberaban enormes cantidades de peróxido de hidrógeno, y las sales cristalizaban-; en esencia, el suelo se desintegraba y se transformaba en un barro arenoso que sólo sedimentaba corriente abajo, en terrazas colgadas llamadas cercos de solifluxion, y en nuevos proto-fellfields escarchados. Los accidentes geológicos estaban desapareciendo. LA tierra se derretía."

En su momento dije que continuaría con la Trilogía marciana, pero no fue hasta que el año pasado visité la exposición de Marte Rojo del CCCB que recordé que tenía la saga incompleta.
Como ya había llovido bastante desde que leí "Marte rojo" decidí reelerlo y coger impulso para completar la saga. Sorprendentemente tenía bastantes recuerdos, me he vuelto aburrir en las mismas partes y nuevamente me ha descolocado el caos que montan en el planeta (ese aspecto que estaba neblinoso en mi recuerdo en la relectura me ha fascinado); aunque en su momento me decanté por centrarme en la idea de la terraformación y la construcción de una sociedad, ahora no me he dejado arrastrar tanto por el aspecto científico y me han surgido nuevas dudas y debates éticos como el derecho a un nuevo colonialismo sin escrúpulos o la idea de crear una nueva sociedad en un hábitat en la que puedes morir constantemente.

La segunda novela de la trilogía hace un salto temporal donde el planeta está intentando sanar las heridas de la debacle de 2062 y continuar a delante,  pero es difícil cuando los cien primeros sigue vivos (gracias a tratamientos gerontológicos) arrastrando sus traumas y no se da un cambio generacional.
Aunque el tiempo ha pasado y una nueva generación ha nacido mediante la ectogénesis, la terraformación y la aeroformación son ya una realidad parece que la idea de un Marte independiente sigue siendo utopía.  Siguen topándose con las mismas dificultades que en 2062: no tienen un objetivo común, los diferentes grupos intentan realizar una revolución por su cuenta... Con la idea de no cometer los mismos errores surge la iniciativa de organizar un congreso que aglutine a todas las facciones, que se sienten a la mesa para esbozar una ruta común; de ahí se intenta que salga el acuerdo Dorsa Brevia.
A pesar de que no se llega a firmar los puntos resumen de Dorsa Brevia parece que la revolución puede llegar a buen puerto si ciertos componentes radicales son controlados el tiempo suficiente.

Nuevamente encontramos muchos escenarios, pero sin tanto roadmovie como en la anterior novela; también hay muchos personajes en conflicto por sus distintos paradigmas que continuan en lucha encarnizada y que al final casi se convierte en una lucha de egos. Este último aspecto es interesante porque precisamente uno de los personajes analiza como el paradigma configura tu visión de los hechos y la realidad, es más, debido a eso habitan mundos distintos y por tanto las acciones que cada uno considera necesarias, por tanto, pueden ser totalmente antagónicas.

Obviamente durante todo el relato está muy presente la revolución de 2062, además de los problemas y objetivos de la terraformación (presión de los gases, niveles de oxígeno, plantas, temperatura, mutaciones genéticas...), sin embargo el quid de la cuestión es la organización de la resistencia y que no luche contra sí misma (que en definitiva es lo que siempre sucede). Si a todo eso añadimos que la Tierra se encuentra en un momento de conflicto debido a factores como los poderes políticos y económicos de las metanac, la crisis climática y la superpoblación (muchos sin acceso al tratamiento gerontológico)... Ahora queda saber si el destino de ambos planetas está vinculado o subyugado el uno al otro.

En sí me ha costado casi 200 páginas engancharme a la lectura, pero en el momento que las diferentes piezas convergen y se centra en el transfondo social de una revolución que intenta nuevamente obtener su objetivo, ya fue todo volado. Todo un logro a pesar de que hay mucha descripción del paisaje de Marte, mucho párrafo sobre el desarrollo de la flora y un sin fin de referencias científicas que en el primer volumen se me hicieron nudo en demasiados momentos.

AutorKim Stanley Robinson
EditorialMinotauro
Precio Aprox.11 Eur.
Sentimiento*Shikata ga nai
Valoración
Obtenido enBibliotecas de Barcelona