viernes, 29 de abril de 2016

Vitelas: Estoy leyendo...

El otro día estaba intentando leer en casa y no me dejaban de interrumpir para contarme cosas; yo respiraba e intentaba ser paciente pero por dentro lo que me salía era la frase de la imagen en un tono poco amigable.


Gente no lectora, imaginaos que las personas que tienen un libro en las manos es igual que si tuvieran los cascos del ipod puestos a un volumen muy alto.
Gracias por vuestra comprensión.

miércoles, 27 de abril de 2016

Vitelas: Món Llibre y Sant Jordi

Hemos tenido un par de fines de semana muy movidos, primero con Món Llibre y después con Sant Jordi.


En un cuentacuentos
Món Llibre son dos días de no parar con multitud de actividades. Este año hemos ido a varios cuentacuentos, talleres e incluso nos ha dado tiempo a ir al cine.
Además de las actividades organizadas hay espacios especiales para los peques como la biblioteca, las pizarras o una zona de juego.

Un detalle que es de agradecer a la organización es que existiera un espacio donde dejar las sillas y cochecitos, lo que facilitaba mucho el moverse dentro del recinto.

La biblioteca de los más peques

Y el fin de semana siguiente volvimos a salir para celebrar Sant Jordi. 
Al caer en sábado, ya a las 11:30 de la mañana ya era difícil caminar y disfrutar de los puestos, pero como somos así de valientes paseamos, compramos libros y hasta nos fuimos a alguna firma.

He de decir que este año me he contenido, ya que tengo un cúmulo importante de libros por leer y también porque me siento muy culpable ya que aún no me he leído uno de los libros que compré en el Sant Jordi del año pasado. Eso sumado a la cantidad de gente hacía imposible acercarte a los puestos de libros. 

El botín familiar.
No se ve la rosa, pero mis chicos no se olvidaron de regalarme una
No os voy ha hacer un recorrido por todo mi Sant Jordi, pero si que merecen mención especial el puesto de Orciny Press por ser tan amables y hacernos recomendaciones (el próximo año no dejéis pasar la oportunidad de visitarlos). 
Sergi Álvarez (autor de "Nunca digas Vodka, nunca jamás") que firmaba en el stand de Orciny Press; y a pesar de habernos dejado el libro en casa (no comment) pudimos hacernos una foto con él y charlar un par de minutos. 

También fuimos a la firma de Marwan y aunque casi muero en el intento, ya que para una persona del norte como yo hacía un calor infernal, al final conseguí mi libro firmado.

Al llegar a la mesa Marwan comentó que pensaba que no iba a haber nadie, y mi primer pensamiento fue: "al final del día seguro que tienen que entablillarte la mano". 
Durante la firma es de agradecer que con cada persona se tomara su tiempo, le diera dos besos y les dedicara unas palabras. 
Yo iba con el peque incorporado y Marwan no solo me habló a mí, si no que además, tuvo el detalle de hablar y hacer alguna gracia al peque (y a pesar de que el "trasgu" es bastante antisocial se rió).

Y por supuesto, para terminar nuestro día de Sant Jordi no podía faltar nuestra tradicional visita a Anna Manso. 
Cuando llegamos y nos pusimos a mirar que libro podíamos comprar, nos reconoció (ya son tres años seguidos que vamos a la firma); y al final nos llevamos dos libros :)


En el tintero me quedan muchas experiencias y cosas que me pasaron ese día, pero mejor me pongo a leer mientras espero que vuelva a ser Sant Jordi.

lunes, 25 de abril de 2016

Y tú no regresaste (Marceline Loridan-Ivens)

"No sabes hasta qué punto fue intensa, incluso violenta, aquella locura de los judíos por reconstruirse a cualquier precio tras la guerra. Querían que la vida retomara su curso, sus ciclos, y que lo hiciera deprisa."

El tener una madre aficionada a la 2º Guerra Mundial (y sobre todo al estudio de los campos de concentración) te crea un trauma. 
Aún recuerdo una enciclopedia (ya tengo unos años) en la cual salían multitud de imágenes de Auschwitz-Birkenau, Belzec... Un día, debía tener unos 10 años, curioseando por la biblioteca de casa abrí uno de eso libros y las imágenes quedaron grabadas a fuego en mi memoria. Desde entonces le tengo mucha aversión al tema de la 2º Guerra Mundial y sobre todo al horror de los campos de concentración, por ello me resisto mucho a leer libros sobre esos temas (me generan demasiada angustia).

Sin embargo, a veces me recomienda libros como éste y no me puedo resistir. 
Se trata de una carta que escribe la autora a su padre (ambos deportados a campos de concentración) sobre su experiencia en el campo y la vida después de ser rescatada. 

Un relato breve e intenso que relata el horror de lo vivido dentro de los campos de concentración nazis, pero también la vida después del holocausto. Y es este último punto el que me ha parecido más interesante: cómo los supervivientes no son capaces de incorporarse a una sociedad que únicamente desea olvidar y recuperar el ritmo anterior a que todo se detuviera (la confrontación entre el que ha padecido y el que únicamente puede imaginar que ha sucedido).

AutorMarcelina Loridan-Ivens
EditorialSalamandra
Precio Aprox.15 Eur.
Sentimiento*¿La vida sigue?
Valoración
Obtenido enIntercambio

PD: Me ha recordado a "Lluvia negra" de Masuji Ibuse, en el que también se trata el tema de los supervivientes a la bomba de Hiroshima.