viernes, 23 de octubre de 2015

Vitelas: Mientras tenga voz hablaré de mis muertos

Marisa Peña
Ayer viendo El Intermedio, me llegó al alma el reportaje que hicieron sobre los familiares de víctimas del franquismo. 

Es algo aberrante que sigan existiendo fosas comunes, que miles de familias no puedan enterrar a sus muertos, y que el gobierno ignore de modo reiterado este hecho.

Durante las entrevistas estuve al borde de las lágrimas, pero cuando Hilda Farfante recitó el poema de Marisa Peña... 

Os dejo el poema:

                             Mientras me quede voz
                             hablaré de los muertos
                             tan quietos, tan callados, 
                             tan molestos.

                             Mientras me quede voz
                             hablaré de sus sueños,
                             de todas las traiciones,
                             de todos los silencios,
                             de los huesos sin nombre
                             esperando el regreso,
                             de su entrega absoluta,
                             de su dolor de invierno.

                             Mientras me quede voz
                             no han de callar mis muertos.

PD: Marisa Peña tiene dos blogs: Enredando palabras (última publicación en febrero 2014) y Los papeles de Claudia (última publicación en julio 2014).

miércoles, 21 de octubre de 2015

Vitelas: Pablo Neruda Premio Nobel de Literatura en 1971

En 1971, un día como hoy, Pablo Neruda era galardonado con el Premio Nobel de Literatura (precisamente hoy también es el aniversario del nacimiento de Alfred Nobel).

Para celebrarlo os dejo uno de sus poemas; y ya sabéis: ¡Vive hoy! ¡Arriesga hoy!


lunes, 19 de octubre de 2015

Cómo ser mujer (Caitlin Moran)

"Personalmente, encuentro absurda la idea de que las mujeres <<adoran>> ir de compras; casi todas las que conozco tienen ganas de llorar después de pasarse cuarenta y cinco minutos recorriendo las tiendas de moda en busca de una camisa, y se apresuran a bebe ginebra en las tristes ocasiones en que tienen que encontrar un vaquero."

En pleno siglo XXI ya no nos queman por brujas, tenemos acceso a la educación y las bibliotecas (en 1871 se abrió la Biblioteca Nacional a las mujeres, aunque se inauguró en 1711), tenemos derecho a voto... la lucha contra el patriarcado ha dado algunos frutos; pero aún nos queda camino, y ya no me refiero a los países donde los derechos humanos y de la mujer brillan por su ausencia, si no aquí y ahora (19 de octubre de 2015 en España).

Y es que aún no cobramos lo mismo que los hombres, no accedemos a puestos más altos de las empresas (techo de cristal) e incluso la regla sigue siendo algo que se comenta a escondidas entre mujeres (¿por qué los tampax van camuflados? ¿por qué cuando una Kira Ghandi decidió correr la maratón de Londres sin tampón se montó tal revuelo?).

Hay muchos temas que aún siguen pendientes de resolución y por ello, libros como los del Caitlin Moran son una brecha para reafirmar que el feminismo sigue siendo necesario y que la lucha, mal que te pese patriarcado, sigue en pie.

En este libro se recorre todo un abanico de situaciones cotidianas para la mujer: comprar un sujetador, tener hijos o no tenerlos, el aborto, el matrimonio, la visión de nuestro cuerpo... y todo ello comentado desde una clave de humor genial y refrescante. La autora combina a la perfección las anécdotas personales, con las reflexiones sobre estos temas y todo ello aderezado de una sinceridad brutal y directa, además de unos argumentos irrefutables y que ojalá se me hubieran ocurrido a mí en mis enfrentamientos con el machismo.

Un ensayo que trata sobre cada una de nosotras, sobre nuestras indecisiones, tabúes y miedos, y es que va siendo hora de que lo hagamos un poco mejor en nuestra lucha contra el patriarcado y que llamemos a las cosas por su nombre (si ellos tienen polla, nosotras tenemos coño). 

AutorCaitlin Moran
EditorialAnagrama
Precio Aprox.20 Eur.
Sentimiento*Feminismo exaltado
Valoración
Obtenido enBibliotecas de Barcelona

PD: Si eres hombre también es una lectura para ti (aquí no discriminamos a nadie).